Crecen los despidos y la brecha con las contrataciones alcanzó su peor momento desde 2020

Un informe de la consultora PxQ reflejó que la combinación de despidos con recesión se tradujo en un deterioro de los indicadores de empleo en marzo de 2024. La tasa de salida de personal se ubicó 2,1 puntos por encima del promedio de la última década.

No a los despidos.

La brecha entre desvinculaciones e incorporaciones de personal alcanzó en marzo de 2024 su peor momento desde 2020, cuando la economía estaba profundamente paralizada por la pandemia de Covid-19. Los recientes despidos y el escaso optimismo respecto del repunte de la actividad económica tuvieron un marcado impacto en el empleo.

De acuerdo con el análisis de la consultora PxQ, dirigida por Emmanuel Álvarez Agis, en función de los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de Trabajo , la “tasa de salida” del empleo se ubicó 2,1 puntos porcentuales por encima del promedio de la última década, mientras que la “tasa de entrada” estuvo 2,6 puntos por debajo del promedio.

“Es algo muy propio de la dinámica de la crisis económica, un comportamiento parecido al de principios de 2018”, afirmó Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma.

Si bien en el último trimestre de 2023 la tasa de desocupación alcanzó un mínimo histórico de 5,7%, se espera que los próximos datos oficiales del INDEC, que se darán a conocer el 24 de junio, exhiban un deterioro del indicador como consecuencia de la deliberada política de despidos en el sector público y la recesión que golpea a casi todos los sectores de la economía y se traduce en despidos también el sector privado.

Laura Testa, integrante de Paridad en la Macro y Grupo Bicentenario, sostuvo en diálogo con Ámbito que la previsibilidad de consumo y de crecimiento de la economía son las principales variables que influyen sobre la inversión, la productividad y, por ende, el incremento del empleo.

“Cuando alguien está por abrir o ampliar un negocio va a mirar la tasa de interés y las condiciones laborales de contratación, pero sobre todo va a considerar la rentabilidad del bien que va a vender”, aseguró la economista, quien remarcó además el nexo entre la paralización de la obra pública y el menor nivel de contratación laboral.

Las ventas caen casi 10% anual

En marzo hubo una caída interanual del 9,3% en las ventas reales de los supermercados. Los rubros más afectados fueron por lejos los de electrónica e indumentaria, con desplomes del 34% y 26%, respectivamente, siendo esto un fiel reflejo de los primeros consumos que suele recortar la población en épocas de crisis. Aun así, también se verificaron caídas en productos de primera necesidad como frutas, verduras y carnes, mientras que las ventas de lácteos apenas subieron un 2% anual.

Datos más recientes, difundidos por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), registraron una baja anual del 7% en las ventas minoristas para abril. Para este indicador, los derrumbes más pronunciados se verificaron en perfumería (-23,3%) y farmacia (-18%).

Actividad económica en niveles de pandemia

El menor poder adquisitivo de la población y el desplome del consumo tienen como correlato una fuerte caída de la actividad económica, que tocó su peor nivel desde mayo de 2021.

En el primer trimestre del año, los tres sectores más relevantes de la economía; el comercio, la industria manufacturera y la construcción, presentaron contracciones del 10,8%, 13,4% y 23,3%, respectivamente, en comparación con el mismo período de 2023.

En cuanto a la industria en particular, marzo arrojó una caída anual del 21,2%, la más significativa desde mayo de 2021. Dentro de los rubros con mayor incidencia en el Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC, las mermas más alarmantes se observaron la fabricación de maquinaria agrícola, acero, insumos para la construcción y productos de electrónica.

Ámbito

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