La provincia registra 14 muertes infantiles cada mil nacidos vivos, muy por encima del promedio nacional. El dato más preocupante surge al analizar el resto de las tasas jurisdiccionales, ya que Corrientes es seguida por Chaco (11,8) y La Rioja (11,7). Más atrás se ubican Formosa y Santiago del Estero, ambas con una tasa de 10,7.
Por primera vez desde 2002, la tasa de mortalidad infantil en la Argentina volvió a crecer. Corrientes se posiciona como la provincia con la mayor cantidad de muertes infantiles en el país, con 14 fallecimientos infantiles por cada mil nacidos vivos. Esto revela el nuevo informe de Chequeado, teniendo en cuenta las Estadísticas Vitales 2024 del Ministerio de Salud de la Nación, datos que fueron publicados y luego retirados.
Las provincias con más mortalidad infantil
El dato más preocupante surge al analizar las tasas provinciales. Corrientes no solo supera ampliamente el promedio nacional, sino que lidera el ranking de mortalidad infantil, seguida por Chaco (11,8) y La Rioja (11,7). Más atrás se ubican Formosa y Santiago del Estero, ambas con una tasa de 10,7. Se trata, en su mayoría, de provincias del norte argentino, donde persisten mayores niveles de pobreza estructural y dificultades de acceso al sistema de salud.
A nivel país, el indicador pasó de 8 a 8,5 muertes cada 1.000 nacidos vivos entre 2023 y 2024. El primer año completo de la gestión de Javier Milei, se registraron 3.513 muertes de niños y niñas menores de un año en todo el territorio nacional. Las principales causas del aumento de la tasa de mortalidad infantil fueron las afecciones originadas en el período perinatal y las malformaciones congénitas.
Aunque el número absoluto es menor al de 2023, cuando hubo 3.689 casos, los especialistas advierten que esta baja responde principalmente al fuerte descenso de la natalidad y no a una mejora en las condiciones sanitarias.
¿Qué es la mortalidad infantil?
La mortalidad infantil comprende las muertes ocurridas antes del primer año de vida. Dentro de ese universo, se distingue la mortalidad neonatal – durante los primeros 27 días – y la posneonatal, que abarca desde ese momento hasta cumplir el año.
Según el informe oficial, en las muertes neonatales influyen con mayor peso las condiciones congénitas y la calidad de la atención sanitaria, como los controles durante el embarazo, el parto y los primeros días de vida. En cambio, en la etapa posneonatal inciden más las condiciones ambientales y socioeconómicas, como infecciones, deshidratación y enfermedades respiratorias.
Desde la Fundación Soberanía Sanitaria advirtieron que el aumento registrado el último año es el más alto desde 2002 y se da en un contexto de debilitamiento del rol rector del Estado nacional en materia de salud. “Las provincias están resolviendo cada una por su lado”, sostuvo Fernando Zingman, ex funcionario de Unicef Argentina, al remarcar la disminución de personal y de programas específicos en el Ministerio de Salud.
En provincias como Corrientes, donde la tasa duplica el promedio nacional, los especialistas alertan sobre el impacto combinado del deterioro socioeconómico, la fragmentación del sistema sanitario y las dificultades crecientes para sostener controles prenatales y pediátricos. En un escenario de aumento del desempleo y precarización laboral, el acceso a la salud se vuelve más complejo y, muchas veces, la atención llega tarde.
El Litoral
