El paro total de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) previsto para este lunes 2 de febrero en los aeropuertos de todo el país fue postergado por el gremio, luego de que sus equipos legales advirtieran sobre la necesidad de cumplir con la ley de esencialidad. El paro afectaría control terrestre, sanidad, bomberos y administración en los 30 aeropuertos de la Argentina.
La normativa vigente exige un preaviso mínimo de cinco días para este tipo de servicios, lo que traslada la fecha probable del cese de actividades al próximo lunes 9 de febrero.
Pese a la prórroga de la medida principal, el sindicato comunicó que mantiene un estado de asamblea permanente en las distintas terminales, una situación que ya comenzó a generar retrasos y complicaciones en la programación de los vuelos domésticos e internacionales.
El plan de lucha comenzó a partir de un incumplimiento salarial por parte de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC): el Gobierno Nacional dio marcha atrás con un incremento en el adicional por “racionamiento” que ya figuraba liquidado en el sistema oficial y no depositó los haberes en la fecha estipulada.
“El Gobierno tomó la incomprensible decisión de dar marcha atrás con un incremento salarial ya acordado, reliquidar los haberes y dejar a los trabajadores sin salarios”, denunció Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, quien remarcó que el aumento ya era visible en los recibos de sueldo de los empleados a través del sistema SARHA.
Si bien fuentes de la ANAC indicaron a la Agencia Noticias Argentinas que se encuentran trabajando para desactivar la protesta, los delegados gremiales fueron taxativos al señalar que la medida se ratificará este lunes mediante el anuncio formal.
“No sabemos cuándo vamos a cobrar y están desconociendo un aumento que había sido liquidado”, manifestó Marcelo Belelli, referente de ATE en Ezeiza, quien calificó la decisión oficial como una maniobra política que perjudica gravemente el poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
El paro, que se realizaría el 9 de febrero, se extenderá por 24 horas y afectará áreas críticas como control terrestre, sanidad, bomberos y administración en los 30 aeropuertos de la Argentina.
Durante la medida de fuerza, la totalidad de los vuelos comerciales quedarían cancelados, exceptuando únicamente los traslados sanitarios, humanitarios, del Estado o de órganos para trasplantes.
Página 12
