El presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Claudio Drescher, admitió la “desilusión” del sector ante las declaraciones del Ministro de Economía, Luis Caputo, y su afirmación de que “nunca compré ropa en Argentina”. Advirtió que la falta de competitividad afecta a toda la matriz productiva y lamentó que el Gobierno no resuelva los problemas de fondo.
La admisión del Ministro de Economía, Luis Caputo, respecto a que prefiere adquirir su indumentaria en el exterior debido a los altos precios locales, generó malestar y una inmediata reacción en el sector que atraviesa una fuerte crisis producto de la apertura de importaciones.
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), cruzó al funcionario nacional y manifestó la profunda “desilusión” que atraviesan los empresarios que apostaron por el gobierno de Javier Milei.
En una entrevista concedida a Radio Rivadavia, Drescher no ocultó su malestar por el tono empleado por el jefe de la cartera económica. “Estamos muy desilusionados, casi con tristeza de ver que, con un cargo tan importante como el de Ministro de Economía, se refiere con tanto sarcasmo, diciendo que él no compra ropa en Argentina”, expresó el empresario. En tono irónico, agregó que Caputo debe ser un “viajero constante” desde su nacimiento, dado que resulta “rarísimo” que nunca haya realizado una compra de este tipo en el mercado interno.
Un problema estructural que excede al sector
Para el titular de la CIAI, el planteo del ministro es selectivo y elude la realidad de los costos argentinos que afectan a todos los rubros. En ese sentido, Drescher desafió la lógica de Caputo al señalar que la falta de competitividad es una constante en la economía local: “Yo le diría al Ministro, con todo respeto, que no compra ropa pero tampoco debe comprar autos en Argentina, porque valen el doble. No va al supermercado porque la comida argentina ya es más cara que en el mercado europeo”.
La crítica del industrial se extendió a otros sectores estratégicos, remarcando que, bajo esa premisa, el funcionario tampoco compraría “lavarropas, vagones o locomotoras en el país”. Según Drescher, el alto valor de los bienes terminados es una consecuencia de problemas que el propio Gobierno no está solucionando, prefiriendo la crítica superficial por sobre la gestión de las variables macroeconómicas que impiden la competitividad de la industria local con los mercados externos.
Del apoyo electoral a la decepción: “Se convirtieron en la casta”
El empresario recordó también el acompañamiento político y electoral que recibió el gobierno. Drescher aseguró que “el 80% de los empresarios argentinos votamos a este gobierno esperando que cambie la situación y vemos que, lamentablemente, no está pasando esto”, apuntó.
“La sensación que tengo es que se han convertido en parte de la casta”, disparó Drescher, utilizando uno de los términos comunes en el lenguaje libertario para dar vuelta el argumento del ministro. Para el dirigente, el equipo económico terminó cayendo en los mismos vicios de las gestiones anteriores: “No resuelven los temas, los eluden y buscan siempre el camino corto para no resolver las cuestiones de fondo”, concluyó.
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