Las claves, según la Consultora Politikón, indica que en 2016, el cuentapropismo explicaba el 16,4% del empleo total en el aglomerado del Gran Resistencia, pero para el 2025, llegó al 30,7%, un máximo histórico. En contraposición, el trabajo asalariado (empleados) era el 81,4% del empleo en 2016 y ahora descendió al 65,6% en 2025. Respecto de la cantidad de trabajadores, hacia 2016 eran 23.938 los cuentapropistas y hacia 2025 ya crecían a unas 54.702 personas, un salto del 128,5%. A contramano de esto, la cantidad de asalariados cayó 1,4% en ese período pasando de 118.645 en 2016 a 117.024 en 2025.
En los últimos años, el mercado de trabajo urbano en la Argentina ha mostrado cambios significativos en su estructura ocupacional, con un crecimiento sostenido de las formas de autoempleo.
Dentro de este proceso, el cuentapropismo aparece como uno de los fenómenos más relevantes, tanto por su magnitud como por las implicancias económicas y sociales que conlleva. El aglomerado del Gran Resistencia no ha sido ajeno a esta
dinámica y exhibe señales claras de una expansión del trabajo por cuenta propia en los últimos años.
Detalles de la situación y evolución del cuentapropismo en el Gran Resistencia
A partir del análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, se observa que al tercer trimestre de 2025 el cuentapropismo explicó el 30,7% del empleo total en el Gran Resistencia, una marca que constituye un máximo desde que se mide este indicador.
Si bien en los últimos dos años se verificó un incremento muy significativo, lo cierto es que esta forma de autoempleo viene mostrando una tendencia creciente, aunque con episodios de volatilidad, desde al menos el año 2016.
En aquel momento, el cuentapropismo explicaba el 16,4% del empleo total en el aglomerado chaqueño, proporción que se elevó al 23,5% en 2017, aunque luego se redujo al 20,4% en 2018. Para 2020 (no se dispone de datos de 2019), volvió a crecer hasta representar el 21,9% del empleo total, avanzó al 27,1% en 2021 y posteriormente retrocedió al 24,9% en 2022 y al 23,6% en 2023. Sin embargo, retomó el sendero alcista en 2024, cuando alcanzó el 25,9%, y finalmente en 2025 marcó un nuevo máximo del 30,7%.
Si se analiza la evolución de punta a punta, el cuentapropismo pasó del 16,4% del empleo total en 2016 al 30,7% en 2025, lo que implica un crecimiento del 87% en su participación.
Dado que este aumento necesariamente se traduce en una reducción relativa de otras categorías ocupacionales, el ajuste se concentró principalmente en los asalariados. En efecto, los empleados explicaban el 81,4% del empleo en el Gran Resistencia en 2016 y descendieron al 65,6% en 2025, lo que representa una caída del 19% en su nivel de participación.
Naturalmente, el crecimiento del peso relativo del cuentapropismo en la capital chaqueña implica que creció de manera importante la cantidad de trabajadores que se desempeñan bajo esa categoría ocupacional: para 2016, eran 23.938, pero hacia 2025 ya totalizaban unas 54.702 personas, un crecimiento del 128,5%; y a contramano de eso, la cantidad de asalariados cayó 1,4% en ese período (118.645 en 2016 a 117.024 en 2025).
Otras formas de empleo crecieron 106,9% (explicado por la categoría de Patrón) aunque con un nivel de participación marginal.
Por ende, se verifica el hecho de que el cuentapropismo fue la salida que tuvo el trabajador del Gran Resistencia para continuar teniendo una ocupación en el contexto actual. Dicho de otro modo: el cuentapropismo operó como una vía de absorción de mano de obra frente a la debilidad del mercado laboral formal.
El aumento en términos absolutos de los cuentapropistas no solo refleja una mayor participación de este tipo de ocupación, sino también un cambio en la estructura del empleo local. En la práctica, una proporción creciente de personas ocupadas encuentra en el trabajo independiente su principal estrategia de inserción laboral, ya sea por elección o por necesidad.
Cuentapropismo por sector de actividad
El análisis sectorial permite observar que el crecimiento del cuentapropismo no fue homogéneo entre ramas de actividad. En el período analizado, se destaca una fuerte concentración del trabajo por cuenta propia en sectores tradicionales como el comercio, los servicios personales y la construcción, actividades que históricamente han funcionado como refugio frente a la pérdida de empleo asalariado.
Por caso, en la Construcción el 55% del empleo total en ese sector corresponde a cuentapropistas, con un crecimiento en el último año que fue de fuerte magnitud: +110,4%, evidenciado que muchas personas recurrieron a trabajar por su cuenta en tareas menores sectoriales.
Algo similar ocurre en el Comercio de textiles y mercería, donde el 83% del empleo es cuentapropista con un incremento de 106,2% anual; en los Servicios Personales varios, el 75,6% del empleo se concentra en esta modalidad ocupacional y se incrementó 203,6% en el último año.
En Comercio de alimentos, bebidas y tabaco el cuentapropismo explica el 49,3% del total y creció 49,1% en el 2025; mientras que en Enseñanza y servicios de apoyo (excluyendo los establecimientos tradicionales) el 48% es cuentapropismo y se expandió 257%, entre otros.
El posicionamiento del Gran Resistencia en el plano nacional
Al comparar la evolución del cuentapropismo en Posadas con la de otros aglomerados urbanos, se advierte que el fenómeno no es exclusivo del ámbito local, aunque presenta particularidades propias.
En términos relativos, el Gran Resistencia se ubica en el 2025 como el tercer aglomerado con el mayor peso del trabajo por cuenta propia entre los aglomerados relevados por la EPH -INDEC, solo por debajo de Mar del Plata (32,5%) y Posadas (32,0%). En el extremo opuesto, Río Gallegos tiene la menor tasa (9,2%)
Comparado contra el 2024, el Gran Resistencia mostró el cuarto mayor crecimiento del cuentapropismo del país: con +23,6%, se ubicó solo por debajo de Gran Catamarca (+26,1%), Rawson-Trelew (+24,7%) y San Nicolás-Villa Constitución (+24,0%).
Politikón Chaco
