La psicopedagoga Mavis Matto alertó sobre el impacto del uso del celular en niños y adolescentes y advirtió que “el grooming pasó a ser lo primero” entre las problemáticas asociadas al uso sin regulación de internet y las redes sociales. En los estudios de CIUDAD TV, analizó las consecuencias de la sobreestimulación digital en el desarrollo, el aprendizaje y la salud mental.
“Las peleas y las agresiones por internet, el grooming pasó a ser lo primero”, sostuvo Matto, al describir situaciones que, según explicó, comienzan en ámbitos barriales o en grupos reducidos y luego se trasladan a la escuela. En ese marco, vinculó estos hechos con problemas de atención y de conducta en el ámbito educativo.
La especialista remarcó que el uso temprano y excesivo de dispositivos digitales genera un desfasaje en el desarrollo. “Hay artículos que dicen que los celulares distorsionan y hacen que los chicos maduren antes cuando no tienen determinadas áreas del cerebro todavía maduras”, explicó, y agregó: “Maduran las conductas, pero no el desarrollo biológico”.
Matto señaló que este fenómeno está asociado a la aparición de dificultades en los procesos de aprendizaje y en la organización personal. “Han surgido muchas patologías que antes no había tanto, como el TDAH y otras cuestiones en el proceso de aprendizaje”, afirmó, y advirtió que estos efectos se proyectan en la adultez.
También mencionó investigaciones realizadas en Reino Unido, Estados Unidos y Europa que analizan el impacto del uso intensivo de tecnología. “Se está planteando que hay toda una generación con problemas para relacionarse con otras personas y para alcanzar determinados procesos de abstracción”, indicó.
En relación con el ámbito escolar, sostuvo que existen experiencias de regulación con resultados positivos. “En Mendoza dio resultado la restricción del uso de celulares en la escuela”, señaló, y aclaró que el uso pedagógico de la tecnología debe estar bajo control docente. “Si el docente necesita trabajar con internet o dispositivos, lo tiene que regular él”, afirmó, y comparó con modelos aplicados en otros países donde el uso de la tecnología está limitado al aula.
La psicopedagoga subrayó además el rol central de los adultos en el acompañamiento. “El niño siempre va a primar el placer y el displacer. El adulto tiene que enseñarle que hay cosas displacenteras que tenemos que hacer igual porque son responsabilidades”, expresó. En ese sentido, remarcó la necesidad de establecer pautas, rutinas y espacios de juego y creatividad.
Matto advirtió sobre un cambio cultural en los modelos de crianza. “Venimos de una sociedad muy autoritaria y pasamos a una demasiado democrática, donde no existe la autoridad. El adulto tiene que ser adulto: el niño necesita límites y el adolescente necesita un rumbo”, concluyó.
