En diálogo con CIUDAD TV, diputado peronista Nicolás Slimel analizó la media sanción de la reforma laboral en el Senado y advirtió sobre sus consecuencias para los trabajadores: “Se precariza al 40% que está dentro del sistema formal, en lugar de incorporar al 60% que está en negro”.
En un análisis contundente sobre la media sanción de la reforma laboral obtenida esta semana en el Senado, el diputado peronista Nicolás Slimel expresó su profunda preocupación por lo que considera un retroceso histórico en los derechos de los trabajadores argentinos. “Hemos pasado 70 u 80 años de historia de reformas laborales que realmente han sido conquistas para los trabajadores, y lo hemos reducido a un tratamiento de aproximadamente 10 u 11 días de manera exprés en la Cámara de Diputados, donde se han modificado cuestiones que ni siquiera han tenido un tratamiento serio ni coherente”, señaló el legislador.
Slimel fue claro al diferenciar lo que debería ser una verdadera reforma laboral de lo que finalmente se está aprobando. “No hay que desconocer que la Argentina necesitaba una reforma laboral, y la provincia del Chaco ni hablar, tenemos un poco más del 60% de informalidad laboral. Me parecía lógico que nos pongamos a discutir con mucha seriedad una reforma laboral. Ahora, discutir una reforma laboral es ver cómo incorporamos a ese 60% dentro del mercado de la formalidad, no cómo precarizamos al 40% que está”, enfatizó.
Entre los puntos más críticos de la iniciativa, el diputado mencionó la ampliación de la jornada laboral a 12 horas, la modificación en el cálculo de vacaciones y aguinaldo que reducirá los montos a percibir, y la implementación de un sistema de despidos con dos esquemas diferenciados: uno para trabajadores que ingresen al nuevo fondo laboral y otro para quienes mantengan la modalidad actual. “Imagínense un trabajador que estuvo 10 años en la empresa, esto va a generar mucha discusión jurídica para ver a partir de dónde se aplica”, advirtió.
El legislador también cuestionó duramente el nuevo sistema de bancarización de horas extras. “Hay muchos trabajadores que hacen horas extra para llegar a fin de mes. ¿Y qué hacemos con esos trabajadores? Ahora ya no van a tener posibilidad de hacer horas extra, porque esto va a ir a un banco de horas. Supuestamente vas a poder discutir con tu patrón cuándo te lo vas a tomar, pero ¿con qué poder o con qué límite? Si nosotros sabemos que el trabajador no tiene capacidad de poder discutir realmente su situación laboral”, reflexionó.
Slimel se refirió también a la modificación en el régimen de vacaciones. “Ahora se pueden fraccionar hasta una vez por semana, o pusieron este concepto de cada tres años una vez que sea verano. Realmente parece irónico, es tragicómico que pongamos esto en la ley”, sostuvo.
La postura de la CGT
Ante la consulta sobre la falta de medidas de fuerza por parte de la CGT, el diputado fue crítico con la conducción nacional del sindicalismo. “La CGT tiene un sector dialoguista y otro que quiere ir a una medida de fuerza. Si uno estaba preocupado porque esto se iba a tratar, por lo menos deberíamos haber hecho un plan de lucha, una cuestión de concientización social para que la gente entienda qué era lo que se estaba por discutir. Salimos los últimos días enloquecidos a querer convencer de que había que hacer una gran movilización, ¿para qué, si ya tenían los números en el Congreso?”, cuestionó.
Slimel también apuntó contra la falta de federalismo en las decisiones sindicales. “Los dirigentes nacionales están muy cómodos en su status quo y quieren modificar muy pocas condiciones. Esto termina perjudicando al resto de los trabajadores del país, porque no hay una política federal del sindicalismo. Hay un bajo conocimiento de los dirigentes nacionales de lo que pasa realmente en el interior de las provincias, y esto quedó claramente reflejado”, aseguró.
Sobre el respaldo social a la reforma, el diputado hizo una observación particular. “No escuché a una sola persona que cuando dice ‘estoy de acuerdo con la reforma’ entienda de qué se trata. Los trabajadores informales, que hoy no tienen aportes jubilatorios, obra social, seguro de vida ni ART, dicen que están a favor porque su situación ya es crítica. Pero esta reforma no los beneficia, ese es el problema. Van a seguir en esta misma situación o peor, porque por lo menos antes había un piso de dignidad. Hoy bajaron ese piso”, sentenció.
Finalmente, de cara al inicio del período legislativo en la provincia del Chaco, Slimel adelantó que la discusión paritaria será el eje central. “Vamos a tratar de generar acompañamiento legislativo para los trabajadores de distintos sectores que hoy están atravesando situaciones extremadamente complejas, como los trabajadores de la Producción, cuyo salario se redujo casi un 70 u 80 por ciento. También tenemos la situación de los docentes y los trabajadores del Estado. Va a ser un año de mucha tensión y mucha discusión legislativa”, concluyó.
