El director ejecutivo de Meta reconoció la dificultad de hacer cumplir los límites de edad y admitió que es un problema complejo que la compañía no ha logrado resolver por completo

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta Platforms Inc., se enfrentó a duros cuestionamientos durante un juicio histórico en Los Ángeles que pone en el centro del debate la adicción infantil a las redes sociales. El caso, impulsado por la demanda de Kaley G.M. contra Instagram y YouTube, expone cómo millones de niños menores de 13 años acceden a plataformas digitales a pesar de las restricciones.

Zuckerberg, según Bloomberg, reconoció la dificultad de hacer cumplir los límites de edad y admitió que, a pesar de los esfuerzos de Meta, es un problema complejo que la compañía no ha logrado resolver por completo.

Las respuestas de Mark Zuckerberg durante juicio por adicción a redes sociales

En su testimonio, Zuckerberg afirmó que Meta ha implementado “herramientas proactivas” para identificar y eliminar cuentas que infringen las normas de edad, pero insistió en que se trata de un reto considerable: “Hay un grupo de personas, posiblemente un número significativo, que mienten sobre su edad”.

El CEO explicó que dentro de la empresa se debatió mucho sobre la “sensibilidad de la privacidad” al solicitar la fecha de nacimiento, aunque finalmente decidieron exigir este dato para crear una cuenta.

Zuckerberg defendió la evolución de las políticas de Meta en este aspecto: “Creo que con el tiempo hemos llegado a la posición adecuada”, aunque lamentó no haberlo hecho antes: “Siempre he deseado que hubiéramos llegado antes”.

En el tribunal, el abogado de la demandante, Mark Lanier, lo enfrentó directamente al preguntarle si esperaba que una niña de nueve años leyera y comprendiera la letra pequeña de los términos de uso de Instagram.

¿Existe responsabilidad compartida?

Meta sostiene que la verificación de edad debería realizarse antes de descargar la aplicación, lo que implicaría que Apple y Google, como gestores de las principales tiendas de apps, también sean responsables de imponer límites de edad.

Las tres compañías han hecho lobby en varios estados de Estados Unidos para influir en la legislación y definir claramente qué empresa debe proteger a los usuarios menores.

Se prevé que este caso siente un precedente clave para demandas similares en curso contra las grandes tecnológicas, que podrían enfrentar sanciones multimillonarias si los jurados fallan en su contra.

Kaley G.M., la joven demandante, responsabiliza a Instagram y YouTube por años de problemas de salud mental derivados de su exposición a las redes desde la infancia. Zuckerberg, el segundo ejecutivo en declarar tras el inicio del juicio el 9 de febrero, intentó justificar las políticas de Meta mientras reconocía las limitaciones de los sistemas actuales.

Es menester señalar que las cuatro grandes plataformas sociales —Meta, Google, TikTok y Snap— han negado irregularidades y aseguran haber instalado barreras de protección robustas para los usuarios jóvenes.

Cómo influyen las redes sociales en la vida de niños y adolescentes

El debate sobre el juicio a Meta pone en evidencia la creciente preocupación por el efecto de las redes sociales en niños y adolescentes. Investigaciones como el informe “Status of Mind” de la Royal Society for Public Health señalan que el uso de estas plataformas es casi universal entre jóvenes de 16 a 24 años, y se asocia a un incremento en problemas de ansiedad, depresión y trastornos del sueño.

Factores como el ciberacoso, la presión por la apariencia física, el temor a quedarse fuera (FOMO) y la exposición constante a los logros y experiencias de otros contribuyen a una importante carga emocional.

Según los datos, siete de cada 10 jóvenes han sufrido acoso en línea y muchos experimentan baja autoestima o insatisfacción personal como consecuencia de compararse con las imágenes idealizadas que ven en redes sociales.

Infobae

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