Tres de los cuatro bancos privados más grandes del país por activos achicaron su red en el último año; el Galicia, en plena transición tras absorber al HSBC Argentina, fue el único que sumó sucursales.

Santander Argentina lidera el recorte de sucursales entre los cuatro mayores bancos privados de la Argentina por activos totales, mientras que el Grupo Financiero Galicia (GGAL), en pleno proceso de integración tras absorber la operación local del HSBC, registró un aumento neto de sucursales.

El Macro (BMA), por su parte, tiene en venta al menos ocho propiedades que funcionaban como sucursales del Itaú Argentina, el banco que adquirió por US$50 millones en una operación anunciada en 2023 y completada en 2024, según pudo confirmar Bloomberg Línea.

Santander, en tanto, redujo desde 395 a 297 su total de sucursales entre el tercer trimestre de 2022 y el mismo período del 2025, una merma del 25%.

Los datos de sucursales y empleados corresponden a los balances del tercer trimestre de 2025, los últimos presentados por cada entidad ante los reguladores. Banco Macro publicará sus resultados del cuarto trimestre el 25 de febrero, mientras que el Galicia y BBVA Argentina lo harán el 4 de marzo, lo que permitirá actualizar la radiografía de la red bancaria privada.

Una persona con conocimiento directo del asunto, que pidió reserva, confirmó que las ventas del Macro responden directamente al proceso de fusión con el Itaú y que se eliminan sucursales en zonas donde la entidad ya contaba con presencia propia. No había necesidad de mantener dos sucursales en la zona del Jardín Botánico en Palermo o en la localidad de Martínez, en la provincia de Buenos Aires, señaló como ejemplos.

A su vez, indicó que la gran mayoría de los empleados de las sucursales cerradas fue transferida a otras sucursales del banco. Los inmuebles en cuestión, en localidades como Adrogué (Buenos Aires), Orán (Salta) y Córdoba Capital, aparecen publicados en portales inmobiliarios con valores que van desde los US$500.000 hasta los US$900.000.

Los balances muestran que el Macro pasó de 515 a 469 sucursales en el año hasta el tercer trimestre del 2025, una caída de 46 puntos que lo convierte en el banco que más achicó su red entre los cuatro grandes. Sin embargo, si se toma como referencia el tercer trimestre de 2022, antes de que se anunciara la compra del Itaú, el Macro contaba con 466 sucursales, apenas tres menos que las 469 actuales.

Su dotación de empleados también se redujo, de 9.109 a 8.811, dejando un ratio de eficiencia del 39,1%: es el más bajo entre los cuatro bancos, lo que indica que necesita gastar menos para generar cada peso de ingreso.

Bloomberg

Share.