El argentino no será parte del duelo de vuelta por los playoffs de la Champions League tras su polémico cruce con Vinicius

El organismo rector del fútbol europeo informó que la sanción se fundamentó en una “violación prima facie del artículo 14 del Reglamento Disciplinario”, referente a conducta discriminatoria, después de que el inspector de la Comisión de Ética y Disciplina iniciara un proceso formal. Por el momento, Prestianni no podrá estar presente en el partido de vuelta de este miércoles en el Estadio Santiago Bernabéu, medida que busca evitar un nuevo cruce en cancha con Vinicius.

“Tras el nombramiento de un Inspector de Ética y Disciplina de la UEFA (EDI) para investigar las acusaciones de comportamiento discriminatorio durante el partido de la Liga de Campeones 2025/2026 de la UEFA entre el SL Benfica y el Real Madrid CF el 17 de febrero de 2026, y a petición del EDI con un informe provisional, el Organismo de Control, Ética y Disciplinario de la UEFA (CEDB) decidió hoy suspender provisionalmente al Sr. Gianluca Prestianni para el próximo (1) partido de competición de clubes de la UEFA para el que de otro modo sería elegible por la violación prima facie del Artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA (DR) relacionado con un comportamiento discriminatorio”, indicó el comunicado que difundieron medios europeos.

La UEFA detalló que la medida no es definitiva y que puede extenderse o modificarse tras el análisis final del expediente. “Esto se entiende sin perjuicio de cualquier decisión que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan tomar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso y su respectiva presentación a los órganos disciplinarios de la UEFA”, agregó el reporte.

Al quedar suspendido provisionalmente, el futbolista argentino del Benfica se une a la lista de sancionados de la Champions League bajo el protocolo antidiscriminación, mientras que la investigación sigue su marcha ante las reiteradas sospechas de racismo e insultos homófobos en el fútbol internacional.

Después de la denuncia pública del delantero de la selección de Brasil, el ex jugador de Vélez negó de manera tajante haber proferido insultos racistas durante el partido disputado en Lisboa. Según informaron los medios portugueses Récord y A BOLA, el extremo argentino se reunió con sus compañeros del Benfica para pedirles disculpas por el impacto mediático del incidente y reafirmó su compromiso con el grupo, aunque expresó sentirse agraviado por lo que considera una falsa acusación.

Récord citó a miembros del vestuario que relataron la disculpa del futbolista, indicando que Prestianni lamentó ante la plantilla las “repercusiones del incidente con el jugador del Real Madrid y que toda esa conversación pueda desestabilizar al grupo”. El mismo medio puso de manifiesto que Prestianni habría asegurado a sus pares que nunca pronunció expresiones racistas y que las versiones difundidas “lo ofendieron mucho”.

Esta postura no evitó que la UEFA abriera un expediente disciplinario, a lo que se sumó la denuncia de Vinicius y el testimonio de Prestianni ante la entidad rectora. De acuerdo a la información publicada por ESPN, el futbolista argentino sostuvo en su declaración que el término utilizado fue “maricón” y no “mono” en la provocación a Vinicius Júnior, aunque el expediente disciplinario señala que tanto comentarios homófobos como racistas pueden conllevar suspensiones de al menos diez partidos bajo el reglamento europeo.

La repercusión institucional del incidente fue inmediata

El club Porto envió una carta a la federación nacional solicitando una posición pública, preocupado por el efecto negativo del caso en la reputación internacional del fútbol portugués. Por su parte, Benfica inició una investigación interna para identificar a hinchas que, según grabaciones, imitaron gestos de mono hacia Vinicius desde la tribuna, un hecho que agravó la preocupación institucional.

La directiva del club tomó la decisión de examinar la ubicación de los involucrados dentro del estadio Da Luz y cruzar la información con los pases de socio digitalizados, conocidos como Pase Rojo, para asegurar la trazabilidad e imponer sanciones ejemplares frente a conductas discriminatorias.

El objetivo, según el club, fue dar señales claras y contundentes frente a la UEFA y la opinión pública. Estos pasos se consideran vitales para atenuar eventuales sanciones colectivas y limpiar la imagen de la entidad lisboeta y del fútbol luso.

El caso sumó polémica luego de que Kylian Mbappé declarara haber escuchado el insulto “mono” repetido en varias ocasiones durante el encuentro, aunque las imágenes de video aportadas por Benfica demostrarían que el delantero francés se hallaba lejos del sector donde supuestamente se produjeron los hechos. Prestianni, a través de redes sociales, reiteró su inocencia y lamentó: “Quiero aclarar que en ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinícius Júnior, quien lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado. Jamás fui racista con nadie”.

El respaldo institucional hacia Vinicius no tardó en llegar tras el hecho. La CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) emitió un comunicado apoyando al delantero con un mensaje directo: “Vini, no estás solo”, y condenó sin matices cualquier manifestación de racismo en los estadios.

Mientras tanto, la investigación oficial de la UEFA continúa. Benfica ajusta su esquema para el partido definitorio en el Bernabéu del 25 de febrero, donde intentará revertir la derrota por 1-0 en busca de los octavos de final de la Champions League. La resolución del caso Prestianni sentará un precedente fundamental respecto al tratamiento de episodios de racismo y homofobia en los máximos torneos continentales.

Infobae

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