Juan Martín Alfonso, presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, dialogó con CIUDAD TV luego de que se diera a conocer el último Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), entidad de la que forma parte como socia directa, que marcó en enero una caída del consumo y un retroceso de 0,8 por ciento interanual.
“Hubo una nueva retracción y un nuevo índice interanual que es un saldo negativo. Entendemos que es la combinación de ingresos reales estancados, un poder adquisitivo reducido; con una alza en los costos fijos de tarifas o alquileres, y un freno en el financiamiento. Vemos nosotros que son las causas principales de que la actividad comercial no logre consolidar una recuperación. Creo que es un reflejo de esos tres factores, especialmente, un financiamiento que tuvo un parate cuando venía siendo la herramienta de la que el consumidor se valía para continuar haciendo sus compras”, analizó el referente del sector.
Reconoció que enero y febrero son meses de bajo consumo, aún más en algunos rubros por cuestiones estacionales. Remarcó la falta de ingresos y sobre todo la falta de una expansión de crédito que la compense. “Incluso los productos de rotación rápida mostraron un retroceso y ahí confirma la fragilidad de esta demanda interna que evidentemente afecta a casi todos los niveles del mercado”, sostuvo.
Planteo su preocupación y la del grueso del sector “porque nuestra rentabilidad ya no puede ser más baja. Esta nueva manera de hacer negocios, de vender, este nuevo modelo en el que estamos inmersos y al que nos tenemos que ir adaptando demanda mayor eficiencia y hoy, con un nivel de precios controlado o no tan volátil, se nota más esa cuestión de cómo nosotros podemos dejar de cubrir eficiencia con ajuste de precios por la inflación; pero entendemos que nuestra rentabilidad ya más baja no puede ser así que lógicamente enciende las alarmas de todos”, advirtió.
Consultado sobre cómo afectan al sector las compras internacionales, reconoció que hay una posibilidad ahí de acceder a mejores cotos, precios. Pero aclaró que “la verdadera igualdad de condiciones o reglas parejas se tienen que dar en la discusión de la carga impositiva por los costos laborales con los que cargamos en Argentina y no necesariamente por la posibilidad de traer productos directamente nosotros”. “No es `bajen los precios los empresarios sino igualen más la cancha para que haya una competencia leal que es la que se busca”.
