En el marco de la Semana del Gran Chaco Americano en la Unión Europea el bioma fue protagonista del “Diálogo con el Comité de Seguimiento para América Latina del CESE: El Gran Chaco Americano en foco”, realizado en el Comité Económico y Social Europeo. La agenda posicionó al Norte Grande argentino en el debate estratégico sobre comercio, sostenibilidad y transición verde en el marco del acuerdo UE–Mercosur.

La jornada fue coordinada por Redes Chaco en el marco del proyecto Impacto Verde, financiado por la Unión Europea e implementado por un consorcio de organizaciones del capítulo argentino de la plataforma. El objetivo central fue vincular la política pública europea con experiencias productivas concretas del territorio argentino, destacando el rol del Gran Chaco como activo estratégico para el desarrollo nacional.

El primer panel abordó el impacto del acuerdo UE–Mercosur sobre las economías regionales. Moderado por John Comer, miembro del CESE y presidente del Comité de Seguimiento para América Latina, contó con la participación del gobernador del Chaco, Leandro Zdero, y de referentes técnicos como Alejandro Brown, presidente de Fundación ProYungas.

En ese marco, Brown presentó el libro “Argentina Sustentable. El Norte Grande” y planteó el dilema estructural del país: “El Norte Grande representa aproximadamente el 30% del territorio argentino, pero allí ocurre el 90% de la expansión agropecuaria del país. El futuro de la Argentina está profundamente ligado a cómo desarrollamos esta región: puede ser una gran oportunidad o un cinturón de plomo. Ése es el gran dilema”.

El análisis es contundente: en ese 30% del territorio vive el 20% de la población, pero la región concentra apenas el 10% de las exportaciones. El desafío no es solo producir más, sino producir mejor, con agregado de valor, infraestructura y acceso a mercados exigentes.

Durante su intervención, el gobernador Leandro Zdero defendió el acuerdo UE–Mercosur y posicionó al Chaco como socio estratégico para el mercado europeo:
“Desde nuestra provincia venimos a plantear que el Chaco es una región confiable de materias primas y también de productos elaborados, con capacidad para integrarnos a nuevas cadenas de valor sostenibles”.

En este punto, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea – tras más de dos décadas de negociaciones – aparece como una alianza estratégica con uno de los bloques económicos más importantes del mundo, caracterizado por altos estándares ambientales, sociales y de calidad.

Para la Argentina, y particularmente para el Norte Grande, esto implica una doble exigencia: competitividad productiva y cumplimiento de estándares de trazabilidad y cero deforestación.

Lejos de representar una debilidad, la alta concentración de bosques del Gran Chaco Americano y la extraordinaria biodiversidad del Norte Grande pueden convertirse en una ventaja competitiva. En un mercado europeo que exige cadenas libres de deforestación y certificaciones ambientales rigurosas, contar con el 70% de los bosques del país y amplias áreas de conservación posiciona a la región como un territorio con condiciones estructurales para competir bajo criterios de sostenibilidad.

El segundo panel profundizó sobre la debida diligencia ambiental y el abastecimiento responsable en el marco de la estrategia Global Gateway, destacando que los nuevos marcos regulatorios europeos pueden aportar previsibilidad a la inversión y fortalecer estándares laborales y ambientales.
Esto impacta directamente en sectores estratégicos del Norte Grande, desde el agro y el forestal hasta minerales críticos vinculados a la transición energética.

El tercer eje abordó la migración inducida por el clima, con la moderación de Liliana Paniagua, secretaria ejecutiva de Redes Chaco. Allí se planteó cómo sequías, incendios y degradación ambiental influyen en la movilidad humana.

En palabras de Paniagua: “El Gran Chaco Americano no es solo un reservorio de biodiversidad. Es un territorio vivo que también ofrece soluciones concretas para la transición verde y la resiliencia climática”.

La dimensión social también fue subrayada por Diego Bustamante, presidente de la Asociación Franciscana Pata Pila: “Cuando compartimos, cocinamos y nos sentamos en el piso, poniendo el cuerpo y el corazón junto a la sociedad civil y los gobiernos, es cuando realmente cambiamos las cosas”.

La agenda en Bruselas dejó una conclusión central para la Argentina: el futuro productivo nacional se juega en el Norte Grande y, dentro de él, en el Gran Chaco Americano como territorio ambiental y productivamente vivo. Si el acuerdo UE–Mercosur se implementa con políticas públicas que integren sostenibilidad, competitividad y desarrollo inclusivo, el bioma puede consolidarse como plataforma estratégica de cadenas de valor responsables. De lo contrario, el crecimiento sin planificación podría profundizar desequilibrios sociales y ambientales. El dilema está planteado y el debate ya tiene dimensión internacional.

En términos económicos, la alianza entre Mercosur y la Unión Europea fortalece la inserción externa del bloque en uno de los mercados más abiertos del mundo.

Voceros: Liliana Paniagua, secretaria ejecutiva de Redes Chaco, cap Argentina. Alejandro Brown, presidente Fundación Proyungas
Diego Bustamante, Presidente Asociación Pata Pila

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