La orden habría sido emitida por la Guardia Revolucionaria tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán y ya generó alertas en el transporte marítimo internacional.
Horas después de los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel sobre Teherán, las autoridades de Irán habrían ordenado el cierre inmediato del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave que conecta el golfo Pérsico con el resto del mundo.
La decisión fue denunciada por operadores de buques petroleros que navegaban en la zona y por autoridades navales europeas, que advirtieron sobre una orden transmitida por radio VHF por la Guardia Revolucionaria iraní.
Advertencia a los buques petroleros
“Ningún barco puede pasar por el estrecho de Ormuz”, fue el mensaje recibido por las tripulaciones, según informó un funcionario de la misión naval Aspides de la Unión Europea.
Minutos después, la Oficina de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido confirmó reportes similares, mientras que la agencia iraní Tasnim —vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica— ratificó la decisión.
Respuesta militar y tensión regional
La medida se conoció luego de los ataques ordenados por el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu contra objetivos en Irán.
Desde Teherán respondieron con bombardeos sobre Tel Aviv y bases estadounidenses en Medio Oriente, entre ellas instalaciones en Bahréin y Kuwait. Además, desmintieron versiones sobre la muerte del ayatolá Alí Jamenei y anunciaron un mensaje público del líder iraní.
Un paso clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta y un verdadero “cuello de botella” para el transporte de energía.
Por esa vía circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas que se comercializa en el mundo. Países productores como Arabia Saudita, Irán, Irak y Emiratos Árabes Unidos dependen de este paso para exportar su producción.
Impacto en los precios del petróleo
Si el bloqueo se prolonga durante varios días o semanas, los analistas prevén un fuerte impacto en los mercados internacionales. El temor a una reducción de la oferta podría provocar un aumento inmediato del precio del crudo y de los combustibles.
En Argentina, el efecto podría trasladarse con rapidez a los surtidores debido al esquema de liberación de precios vigente, que habilita a las petroleras a ajustar los valores según la cotización internacional.
El Territorio
