La interna entre los Menem y Santiago Caputo en horas de definiciones. El procurador porteño Juan Bautista Mahiques pide el control total del Ministerio de Justicia y a Viola como segundo en lugar del caputista Amerio. Montenegro seria una salida negociada.
El reemplazo de Mariano Cúneo Libarona en el Ministerio de Justicia abrió una guerra total en el gobierno y obliga a Javier Milei a intervenir en la pelea entre los Menem y Santiago Caputo.
Como reveló LPO en exclusiva, los Menem quieren ubicar al frente de Justicia al procurador porteño Juan Bautista Mahiques que llega de la mano de Santiago Viola, que es visto como un hombre de Karina Milei, pero en rigor es parte del mismo esquema de poder judicial de raíz radical que tributa al Tano Angelici. La madre de Viola es la operadora radical Claudia Balbin, que tuvo su pico de poder en el dellaruismo.
Mahiques pidió para asumir el cargo el “control total” del Ministerio y que Viola sea su viceministro y delegado del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura. Esto es un golpe total a Santiago Caputo que concentra ambos cargos en la figura de Sebastián Amerio.
El acuerdo entre Karina Milei y Angelici es el telón de fondo de esta jugada que incluye diálogos complejos sobre la sucesión en el gobierno porteño y el futuro de las causas Andis y Libra, que tramitan en el fuero federal. Esos diálogos son los que empezaron a detonar la relación entre Patricia Bullrich y la hermana de Milei, que observa cómo sus rivales en la política porteña empiezan a juntarse con un objetivo compartido: impedir que ella acceda a la jefatura de Gobierno, su objetivo real, por más que con astucia filtre que no le interesa y prefiera la candidatura a vicepresidenta.
La reelección de Jorge Macri o su reemplazo por Manuel Adorni son opciones que tantea el sistema político porteño en sus diálogos con Karina Milei, conversaciones que incluyen a Juan Manuel Olmos, socio de Angelici en la administración de la justicia local.
La clave del nuevo ministro de Justicia es su capacidad de modular el curso de las causas Andis y Libra, que preocupan de manera extrema a los hermanos Milei. “Juan Bautista y Angelici pueden prometer, pero la verdad es que su único contacto real en Comodoro Py es Coco Mahiques, con Lijo o los otros jueces del fuero pueden hablar pero no darles órdenes”, explicó a LPO un abogado que conoce bien el fuero federal.
Mahiques es el juez de la Cámara Federal de Casación que quedó entrampado en el escándalo de sus visitas a la supuesta mansión de Pablo Toviggino, que reveló LPO en una nota exclusiva que tuvo profundo impacto en las conversaciones en curso y fue profundizada por el diario La Nación. Los jueces Ariel Lijo y Marcelo Martínez son determinantes en el futuro de las causas de corrupción que inquietan a los Menem y los Milei.
Pero la discusión política de fondo detrás de la pelea por el Ministerio de Justicia es sobre la continuidad de Santiago Caputo en el gobierno, ante la voracidad de Karina por asegurarse el “control total” de la administración libertaria e incluye una renovada presión de los Menem para eyectar de ARCA a Andrés Vazquez. Esta ambición extrema la tensión con Santiago Caputo y coloca a Milei ante la presión de una decisión cruenta, que contradice su saludable instinto de empoderar y al mismo tiempo equilibrar a su hermana.
La definición de un puesto menor como es el ministro de Justicia ubica así al Presidente frente a una disyuntiva que suele eludir: asumir la conducción política de su gobierno y decidir por encima de los deseos de su hermana y sus socios riojanos.
Frente a esta delicada situación, los sectores más racionales del gobierno están impulsando el nombre de Guillermo Montenegro como una salida menos cruenta.
El ex juez federal y ex intendente de Mar del Plata concentra dos atributos claves para el cargo: conoce de verdad a todos los jueces federales con los que compartió el fuero y ya es un político consumado. “Guillermo sabe de política, no va a pedir la estupidez esa de control total del Ministerio, sabe que cuando te sumas a un gobierno tenes que compartir poder”, explicó a LPO un abogado que conoce bien a Montenegro.
Su nombre cuenta con el respaldo de un sector del karinismo, al que no es ajeno el ministro del Interior, Diego Santilli. Pero además, Montenegro fue acercado en su momento al mundo libertario por Santiago Caputo, aunque hábil, hace varias semanas comenzó un acercamiento a los Menem.
Esto es importante porque su designación como ministro podría incluir un acuerdo con el asesor presidencial, que evite una guerra total que vuelva a sumir a la administración libertaria en un desorden político en el preciso momento que la economía real sólo entrega malas noticias. Se sabe que el lujo de las internas no combina bien con las crisis económicas.
En definitiva lo que Milei debe definir, más allá de los nombres que pueden ser estos u otros -como la jueza Arroyo Salgado o los fiscales Stornelli o Luciani-, es si una vez más va a buscar un equilibrio que contenga a Santiago Caputo o cederá a la presión de los Menem para que expulse al asesor y se consolide así el poder total que busca su hermana.
La Política Online
