El veterinario Martín Robledo explicó cómo se transmite la enfermedad, cuáles son los síntomas en animales y qué medidas deben tomar las personas ante una posible exposición. Remarcó que la vacunación anual de perros y gatos es la principal herramienta de prevención.

La confirmación de un caso de rabia canina en la ciudad de Machagai encendió las alertas sanitarias y reactivó los protocolos de prevención y seguimiento epidemiológico en la provincia. El diagnóstico fue verificado por el Centro Especializado en Zoonosis del Ministerio de Salud del Chaco.

En diálogo con CIUDAD TV, el veterinario Martín Robledo explicó que la rabia es una enfermedad viral que se mantiene presente en la naturaleza y puede transmitirse entre diferentes especies. “Cuando nos referimos a la rabia hablamos de un virus que vive en la naturaleza, que es altamente contagioso y que es mortal”, señaló.

El profesional detalló que se trata de una enfermedad que afecta a los mamíferos, tanto silvestres como domésticos. “Es un virus mortal que se transmite entre mamíferos, animales silvestres y animales domésticos. En este caso el animal afectado fue un animal doméstico, un perro”, precisó.

Robledo explicó que el virus afecta principalmente al sistema nervioso y que los síntomas suelen manifestarse con alteraciones neurológicas. Entre las señales que pueden aparecer en los animales, mencionó cambios de comportamiento y signos físicos específicos. “Los perros comienzan una etapa deprimida, hay otra etapa en que se vuelven agresivos, hay una salivación excesiva, fotofobia, se esconden, y se transmite por saliva y por una herida”, describió.

El veterinario recordó que la enfermedad no tiene tratamiento curativo, lo que refuerza la necesidad de prevenir. “Este virus no tiene cura, por eso es una de las enfermedades a las que tenemos que prestar mucha atención a nivel mundial”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que la vacunación es la principal herramienta sanitaria para evitar la circulación del virus. “La vacunación es el método más eficaz. Hay que vacunar todos los animales de sangre caliente desde los tres meses y hacer un refuerzo anual”, explicó. Además, recordó que “es una vacuna obligatoria para todo aquel que tiene animales”.

El especialista también señaló que el virus circula de forma permanente en la naturaleza y puede involucrar a otras especies. “El virus siempre está en la naturaleza porque involucra a otros animales como el murciélago. Tenemos un murciélago hematófago que vive en el Chaco y muchas veces pasa a los animales domésticos”, advirtió.

Robledo agregó que los casos no solo se detectan en mascotas, sino también en animales silvestres o de producción. “Cada tanto hay casos en bovinos y en animales silvestres. Hace poco traté un animal con rabia, un aguará guazú”, comentó.

En cuanto al procedimiento sanitario, explicó que la confirmación del virus requiere estudios específicos. “El sacrificio del animal es uno de los métodos para investigar si es el virus o no, porque se hace con muestras de tejido nervioso de la cabeza”, indicó.

A partir de ese momento, las autoridades sanitarias activan un protocolo para identificar y asistir a las personas que pudieron haber tenido contacto con el animal infectado. “Inmediatamente hay que hacer un seguimiento de las personas en contacto y aplicar el tratamiento post exposición”, explicó.

Este seguimiento incluye entrevistas para determinar el nivel de riesgo de cada caso. “Se llama a cada persona y se le pregunta qué tan expuesto estuvo, si lo tocó o si fue mordido”, señaló.

Según explicó Robledo, las personas mordidas reciben un tratamiento específico, mientras que otros contactos pueden requerir vacunación preventiva. “Las personas que fueron mordidas tienen una acción especial con drogas de acción inmediata y a otras se les aplican dosis de vacuna según el grado de exposición”, detalló.

“Si tuvimos un accidente con un animal, lo primero es avisar al centro de salud más cercano y hacer un lavado con agua y jabón”, indicó. El veterinario recordó que la rabia forma parte de las enfermedades de notificación obligatoria, lo que permite activar medidas sanitarias de control.

Frente a este escenario, el especialista insistió en que la prevención sigue siendo la principal herramienta. “La mayor prevención es muy simple: vacunar a los animales todos los años”, concluyó.

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