El responsable del Centro de Investigación para la Paz, Miguel Garrido, analizó el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y advirtió sobre la incertidumbre que generan las guerras, la ausencia de mediación internacional y el rol de la información en contextos bélicos. También destacó la cooperación académica entre la Universidad de Caxias do Sul (Brasil) y la Universidad Tecnológica Nacional, que promueve proyectos de investigación y encuentros sobre escenarios de paz y futuro en América Latina.
El responsable del Centro de Investigación para la Paz, Miguel Garrido, analizó en los estudios de CIUDAD TV el escenario internacional tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y señaló que la situación configura un contexto de guerra con consecuencias globales.
“Estamos frente a un escenario de catástrofe. Un escenario de guerra es cuando efectivamente la humanidad ha perdido”, afirmó. Según explicó, cuando los conflictos escalan hacia enfrentamientos armados se produce “una devaluación de la inteligencia del ser humano”.
Garrido advirtió que los conflictos bélicos se caracterizan por la incertidumbre. “Uno sabe cuándo empieza la escalada, pero no sabe cuándo termina”, señaló, y agregó que una de sus preocupaciones es la falta de mediación internacional. “Lo que más me preocupa es el silencio de Naciones Unidas porque no está apareciendo un tercero que efectivamente sea una mesa de negociación o de alternativas”.
En ese marco, indicó que el conflicto presenta una lógica de confrontación directa entre las partes. “Indudablemente es una guerra como la plantea un sector, en el caso de Estados Unidos, es suma cero. O sea, hay que destruir lo que está del otro lado. Esto es una variable de análisis tremendamente peligrosa”.
El impacto global y el rol de América Latina
Para Garrido, los conflictos internacionales también generan presiones sobre países que no participan directamente. “Cuando hay una situación de conflicto, si uno no se aleja de esa situación es parte del conflicto, parte de una diada conflictual”, explicó.
En ese sentido, advirtió que las potencias suelen intentar involucrar a terceros. “Los conflictuantes siempre desean que los que no intervienen sumen a sus intereses conflictuales”, afirmó.
Sobre América Latina, planteó que históricamente la región se mantuvo al margen de conflictos bélicos globales. “América Latina nunca fue un continente de conflicto. Fue un continente que abrazó a comunidades que venían de conflictos o de situaciones de pobreza”, señaló.
También recordó que las guerras generan efectos económicos y productivos. “Frente a una guerra alguien gana y muchos pierden”, indicó, y mencionó que después de la Segunda Guerra Mundial la Argentina tuvo un rol relevante como proveedor de alimentos.
Desinformación y medios en contextos de guerra
Durante la entrevista, Garrido también se refirió al papel de los medios y la circulación de información en escenarios de guerra. Según explicó, en los conflictos globales la comunicación se convierte en un componente estratégico.
“Aparecen tres variables: la comunicación, la desinformación y la desvirtuación, o sea generar confusión en la información”, sostuvo y advirtió que las narrativas mediáticas pueden influir en la percepción pública. “En una guerra de este nivel los medios de difusión también pasan a ser armas estratégicas para que el otro conflictuante pierda la capacidad de percepción de lo que está ocurriendo”, explicó.
Por ese motivo, recomendó analizar con cautela las fuentes informativas. “Hay que tener mucho cuidado con la información que se recibe, porque hay mucha desinformación y también confusión en la desinformación”, indicó.
Garrido también destacó el rol de las universidades en la generación de conocimiento y en la construcción de espacios de diálogo. “Hay que generar escenarios, aunque sea infinitesimales, de paz. La humanidad siempre tiende a la paz”, afirmó.
En ese marco, mencionó una invitación recibida desde la Universidad de Los Andes, en Venezuela, para reflexionar sobre estos temas desde una cátedra de paz. “El mejor islote de paz es el conocimiento y allí aparece la fuerza que tienen las universidades”, sostuvo.
Cooperación académica entre Brasil y Argentina
Durante la entrevista, el especialista también se refirió al trabajo conjunto entre la Universidad de Caxias do Sul, en Brasil, y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), a partir de un proyecto latinoamericano iniciado en la Facultad Regional Resistencia.
“El proyecto comenzó con la ingeniera Cuenca Plés desde la UTN Resistencia. La Universidad de Caxias lo tomó y lo abrazó; ya llevamos 13 años de trabajo y diez libros publicados”, explicó.
Entre esas publicaciones mencionó el libro Construcción de Futuro Latinoamericano desde las comunicaciones, en el que figura como coautor el director del Grupo CIUDAD, Pedro Cáceres.
Según indicó, Cáceres fue invitado a disertar en Brasil sobre relaciones internacionales y comunicación. La conferencia se realizará el 7 de abril en la Universidad de Caxias do Sul, tras una invitación de la Asociación de Profesores de esa institución y de representantes del sector empresarial del estado de Río Grande do Sul.
Garrido destacó que este tipo de vínculos se apoyan en la cooperación entre distintos sectores. “Siempre se habla de una realidad triangular entre Estado, actividad privada y universidades, y aparece la sociedad civil. La estrategia entre universidades, sociedad civil y medios de difusión que cultivan el conocimiento es fundamental”, señaló.
Además, remarcó que la universidad brasileña mantiene vínculos con más de cien instituciones académicas del mundo y que la cooperación regional busca fortalecer el intercambio de conocimiento y la proyección internacional de las universidades latinoamericanas.
