La salud del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro continúa complicándose este sábado luego de que se registrara que su función renal empeoró en la unidad de cuidados intensivos a la que fue trasladado. El exmandatario de 70 años tiene neumonía y los médicos afirman que si bien se encuentra estabilizado su situación es grave.
Bolsonaro fue trasladado el viernes al Hospital DF Star desde la prisión donde cumple una condena de 27 años por encabezar un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022 que vieron ganador a Lula da Silva.
El hospital también indicó en un comunicado que tuvo un aumento de los marcadores inflamatorios desde que comenzó el tratamiento.
El expresidente fue ingresado tras presentar fiebre alta, vómitos, bajo nivel de oxígeno, sudoración y escalofríos. Los exámenes confirmaron bronconeumonía, un tipo de neumonía probablemente causada por aspiración.
El medio regional Folha de Sao Paulo informó que Bolsonaro “se encuentra clínicamente estable, pero presentó un empeoramiento de la función renal y marcadores inflamatorios elevados”.
Así, continuará el tratamiento con antibióticos e hidratación intravenosa, fisioterapia respiratoria y motora, “además de medidas para prevenir la trombosis venosa”.
Por el momento, no se prevé su alta de la UCI, según el comunicado firmado por los doctores del DF Star, entre ellos Claudio Birolini y Leandro Echenique.
Bolsonaro fue hospitalizado en múltiples ocasiones desde que fue apuñalado en un acto de campaña antes de las elecciones presidenciales de 2018. Se espera que uno de sus hijos, el senador Flavio Bolsonaro, se postule para presidente a finales de este año para enfrentar a da Silva.
Jair Bolsonaro está en terapia intensiva: qué se sabe de su salud
El expresidente entró este viernes en terapia intensiva por un cuadro de bronconeumonía, luego de que fuera internado por vómitos y escalofríos.
Más temprano su hijo, el senador Flavio Bolsonaro, había confirmado que amaneció con malestares, lo que llevó a que fuera trasladado al hospital DF Star ya que las instalaciones médicas de la cárcel de Brasilia “resultaban insuficientes” para tratarlo.
Condenado a 27 años de prisión por golpismo, el exmandatario presentó un “cuadro de fiebre alta, caída de la saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos”, según un parte del hospital DF Star de Brasilia. Ahora recibe antibióticos por vía intravenosa para tratar una “bronconeumonía bacteriana bilateral” detectada en los exámenes.
Fuente: Ámbito
