En el marco del Día de la Puericultora, que se conmemora el 17 de marzo, la codirectora de la Escuela Lawel, Verónica Cerruti, explicó el rol que cumplen estas profesionales en el acompañamiento a las familias durante la lactancia y la crianza en los primeros años de vida. Señaló la importancia de la información prenatal, el trabajo con equipos de salud y la necesidad de fortalecer el reconocimiento de la actividad en Argentina.

En el marco del Día de la Puericultora, que se conmemora cada 17 de marzo en Argentina, la codirectora de la Escuela Lawel, Verónica Cerruti, explicó en diálogo con CIUDAD TV el rol que cumplen estas profesionales en el acompañamiento a las familias durante el embarazo, la lactancia y la crianza en los primeros años de vida.

“La puericultura es una rama de la medicina que se encarga de todo lo que es el trabajo con niños sanos. En este caso, la pediatría es la que se encarga del trabajo con niños que están pasando por alguna enfermedad”, explicó. Según detalló, en los últimos años las puericultoras comenzaron a asumir gran parte del acompañamiento en lactancia dentro del sistema de salud. “Hace un par de años en nuestro país las puericultoras tomamos gran parte del trabajo en lactancia con las mamás y las familias, por eso recién hace muy poquitos años estamos escuchando más esta palabra”, indicó.

Cerruti señaló que el trabajo de estas profesionales se extiende más allá del momento de amamantar. “Nosotros hacemos todo lo referido a lactancia y crianza hasta los tres años del niño”, afirmó, y remarcó que se trata de una tarea que se realiza de manera coordinada con otras disciplinas. “Trabajamos con nutricionistas, pediatras, kinesiólogos, enfermeras y equipos médicos cuando estamos en alguna institución”, sostuvo.

La especialista explicó que la actividad se fortaleció en los últimos años en Argentina. “Surge hace alrededor de 10 años y ahora empezamos a marcar más campo”, señaló. “La palabra técnica puericultora es una palabra argentina. En España se las conoce como matronas y lo mismo en Chile. En general la base más fuerte siempre es la lactancia”, indicó.

En Argentina, además de acompañar la lactancia, las puericultoras brindan información sobre distintos aspectos de la crianza. “Podemos brindar información sobre métodos aptos para la alimentación complementaria, lo que es sueño, lo que es límite seguro y las famosas crianzas respetuosas”, detalló.

Lactancia: aprendizaje y acompañamiento

Cerruti remarcó que uno de los puntos centrales de su trabajo es transmitir que la lactancia no depende únicamente del instinto. “La puericultura en Argentina surgió con más fuerza cuando se empezó a entender que dar la teta no es una cuestión de instinto materno. No es que porque soy mujer o tengo glándula mamaria femenina prendo a mi bebé a la teta y todo es color de rosa”, expresó.

En ese sentido agregó: “Cuando se entendió que esto es un proceso que la madre tiene que aprender y el bebé tiene que aprender, ahí es donde nosotros empezamos a trabajar”.

Según relató, en su experiencia en el Hospital de Campana se observó un aumento en la cantidad de madres que logran iniciar la lactancia. “Se ha elevado la tasa de mamás que salen dando la teta a sus bebés y que recurren mucho menos a la leche fórmula en comparación a lo que era hace dos o tres años”, señaló.

Problemas frecuentes y recomendaciones

La especialista indicó que una de las dificultades más comunes es el acople incorrecto del bebé al pecho. “Los problemas más frecuentes son un acople incorrecto o un bebé mal prendido. Para que una mamá pueda tener leche, ese bebé tiene que succionar bien”, explicó.

“En general los bebés recién nacidos no suelen abrir bien su boca, entonces desde el primer día se producen grietas en el pezón de la mamá. Esto genera muchísimo dolor y ya arrancamos con un problema de base”, afirmó.

Por eso destacó la importancia de que la madre reciba acompañamiento desde el nacimiento. “Que una mamá pueda salir del sanatorio o del hospital con su bebé bien prendido en la teta ya hace una gran diferencia”, sostuvo.

Entre las recomendaciones, mencionó la realización de charlas prenatales de lactancia. “Lo que recomendamos es que las mamás embarazadas traten de hacer una charla prenatal de lactancia. Recibir información ya es un 50% del camino allanado”, indicó.

También remarcó la importancia de consultar ante los primeros síntomas de incomodidad. “Ante la más mínima molestia hay que consultar con una puericultora. No tengo que esperar a que el pezón se lastime o sangre”, explicó.

Mitos y acompañamiento familiar

Durante la entrevista, Cerruti también se refirió a algunos mitos vinculados a la lactancia. “Uno de los mitos más comunes es que si mi mamá, mi abuela o mi hermana no pudieron dar la teta, yo tampoco voy a poder”, señaló.

Explicó que en muchos casos estas situaciones se deben a problemas técnicos no resueltos. “En general se da porque hubo un problema de acople y el pecho entiende que el bebé no está consumiendo la leche que necesita. Pero todas las personas que tengan una glándula mamaria funcional pueden dar la teta”, afirmó.

Sin embargo, subrayó que la decisión final corresponde a cada madre. “Para que una lactancia funcione esa mamá tiene que tener el deseo de dar la teta. Si no lo desea o no quiere, está en todo su derecho”, remarcó.

En esos casos, explicó que el acompañamiento continúa para garantizar el bienestar de la madre y la correcta alimentación del bebé.

Finalmente, Cerruti destacó la importancia del trabajo coordinado entre distintas áreas del sistema de salud. Relató que incluso en situaciones complejas se puede retomar la lactancia con acompañamiento profesional.

“Hemos tenido casos de mamás con sus bebés internados por neumonía o por una enfermedad de larga internación que han soltado la teta y, con un buen trabajo en equipo entre pediatría, enfermería, maternidad y la puericultora, logramos que ese bebé se vuelva a prender”, concluyó.

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