Francisco Oporto explicó en CIUDAD TV la importancia de un enfoque interdisciplinario para tratar la obesidad. Señaló errores comunes en el entrenamiento, destacó el rol de distintos profesionales y anunció una capacitación en Resistencia con especialistas en alto rendimiento, nutrición y salud.

En el marco de una capacitación que se realizará en Resistencia, Francisco Oporto, integrante de FEMECHACO, se refirió al vínculo entre ejercicio físico y obesidad, y planteó la necesidad de un abordaje integral que incluya a médicos, profesores de educación física, kinesiólogos y nutricionistas.

La propuesta formativa se desarrollará el viernes 27 de marzo en la Casa del Médico, bajo el título “Conferencia de Obesidad y ejercicio físico”, y estará a cargo del magíster Horacio Anselmi, especialista en alto rendimiento deportivo. “Nuestra idea fue siempre traer capacitaciones vinculadas al entrenamiento, pero ahora apuntamos a todo lo que tenga que ver con obesidad y ejercicio físico”, explicó Oporto.

En ese sentido, adelantó que el ciclo incluirá también la participación de profesionales del ámbito médico y nutricional. “Van a disertar la doctora María Eugenia Anselmi y la doctora Mónica Katz, que trabajan en programas vinculados a obesidad a nivel internacional”, indicó.

Oporto sostuvo que uno de los principales problemas es la falta de especialización en el tratamiento del sobrepeso dentro de los espacios de entrenamiento. “No hay gimnasios especializados en este tema, y creemos que hay tres profesionales claves: el médico, el profesor de educación física y el kinesiólogo”, afirmó.

Sobre los errores más frecuentes, advirtió que muchas personas con obesidad comienzan con actividades que no resultan adecuadas. “Una persona con obesidad tiene las articulaciones sobrecargadas. Hay una tendencia a empezar caminando, pero eso genera impacto y muchas veces poca adherencia”, señaló. En contraposición, sostuvo: “Yo con una persona obesa empiezo con fuerza”.

El argumento, explicó, se basa en el impacto del desarrollo muscular. “Cuando aumentamos la masa muscular, mejoramos el metabolismo basal y favorecemos la oxidación de grasa”, indicó. También remarcó que la obesidad no se explica solo por la alimentación: “El problema es cuánto ingerimos y cuánto gastamos. Hoy hay mucha hipocinesia, muchas horas sentado y poco movimiento”.

En relación a la planificación del entrenamiento, insistió en la necesidad de personalizar las rutinas. “Las rutinas tienen que ser individuales, con seguimiento. No se puede prometer bajar seis kilos en un mes, porque no hay evidencia de que eso sea pérdida de grasa”, afirmó. Según detalló, una reducción superior a medio kilo semanal puede implicar pérdida de masa muscular o líquidos.

El referente también apuntó a mitos extendidos en torno a la actividad física y la alimentación. “La grasa no se quema, se oxida. Y eso depende de cómo se entrena y de cómo se alimenta la persona”, explicó. En ese sentido, cuestionó prácticas como entrenar con bolsas para “transpirar más” o eliminar completamente ciertos nutrientes. “Hay que desmitificar muchas creencias”, sostuvo.

Además, subrayó la importancia del trabajo coordinado entre disciplinas. “Cada profesional tiene su rol. El médico no prescribe ejercicios y el profesor no indica medicación. Cuando cada uno se ocupa de su campo, el tratamiento es más efectivo”, planteó.

“El 65% de la población tiene obesidad, pero no llega ni al 5% la cantidad de personas que asisten a gimnasios”. En ese marco, remarcó la necesidad de generar mayor acceso y formación específica.

Las inscripciones para la conferencia continúan abiertas y pueden realizarse mediante contacto telefónico al 3624-698059. La organización anticipó además que el ciclo tendrá continuidad durante el año, con la posibilidad de cerrar con un simposio que reúna a distintos especialistas para profundizar el abordaje interdisciplinario de la obesidad.

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