A casi 50 años del Golpe y tras el impresionante hallazgo, los familiares de las víctimas agradecieron el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, la justicia federal y los organismos de derechos humanos.

Ramiro Sergio Bustillo, José Nicolás Brizuela, Raúl Oscar Ceballos Cantón, Adriana María Carranza o Cecilia María Carranza, Carlos Alberto D’Ambra, Alejandro Jorge Monjeau, Mario Alberto Nívoli, Elsa Mónica O’Kelly Pardo, Oscar Omar Reyes, Eduardo Jorge Valverde y Sergio Julio Tissera. Esos son los nombres de las personas secuestradas en la última dictadura cívico militar, cuyo paradero se desconocía hasta hace pocos días, cuando se anunció la identificación de restos óseos en el predio donde funcionó el ex Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio “La Perla” (Córdoba).

Este miércoles por la mañana se llevó a cabo una conferencia de prensa en el Juzgado Federal 3 de esa provincia con la participación de su titular, el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, y familiares de las víctimas, querellas y miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para dar precisiones sobre la identificación. También formaron parte de la jornada Carlos Vullo, director del laboratorio de genética forense, y Silvana Turner, a cargo de los trabajos en La Perla.

Durante la conferencia de prensa se buscó ampliar la información reunida hasta el momento de los nombres de las personas desaparecidas, halladas e identificadas; y se especificó cómo continuarán las tareas de los organismos judiciales, tanto de búsqueda en el terreno, como de análisis de laboratorio.

Asimismo, los familiares de las víctimas expresaron su emoción y agradecimiento por la incansable lucha de los organismos de derechos humanos, los equipos especializados, y el acompañamiento de la sociedad durante 50 años.

Quiénes son los desaparecidos hallados por el EAAF en Córdoba

El juez Miguel Vaca Narvaja informó que una de las familias de los identificados pidió que su nombre no sea difundido. Los que se dieron a conocer son:

Ramiro Sergio Bustillo

Nació en San Rafael de Mendoza. Estaba casado y tenía dos hijos. Era obrero y estudiante universitario de Ingeniería y Dibujo Técnico en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Fue secuestrado a los 27 años de edad el 18 de octubre de 1977 en la vía pública, en la ciudad de Córdoba.

José Nicolás Brizuela

Nació en la localidad cordobesa de Dean Funes. Se había recibido de abogado y trabajaba como obrero. Fue secuestrado a los 50 años de edad el 25 de octubre de 1977 en su domicilio en el barrio Residencial América.

Raúl Oscar Ceballos Cantón

Era cordobés y fue secuestrado el 26 de agosto de 1976 en su domicilio del barrio Altamira, en la capital provincial. Tenía 23 años.

Adriana María Carranza o Cecilia María Carranza

Adriana María y su hermana melliza Cecilia fueron secuestradas el 5 de mayo de 1976 de una pensión del Barrio General Paz, en Córdoba. Tenían ambas 18 años. Ambas eran estudiantes universitarias, de Ciencias de la Comunicación y de la Educación, respectivamente.

El EAAF pudo determinar con certeza que el elemento óseo analizado pertenece a una de ellas, pero no a cuál debido a su parentesco.

Carlos Alberto D’Ambra

Nació en Alta Gracia, Córdoba. Era soltero y profesor de educación física. Fue secuestrado la tarde del 20 de noviembre de 1976 en la terminal de ómnibus de la capital provincial. Tenía 23 años. Fue visto en los ex centros de detención y tortura clandestinos Campo de la Ribera y La Perla.

Alejandro Jorge Monjeau

Nació en Mar del Plata y estudiaba arquitectura en La Plata. Fue secuestrado el 14 de marzo de 1977 en la vía pública, en el barrio cordobés de Alberdi. Tenía 21 años. Según testimonios, fue visto en “La Perla”.

Mario Alberto Nívoli

Era de Ucacha, en la provincia de Córdoba. Estaba casado y tenía dos hijos. Era ingeniero químico. Fue secuestrado en la madrugada del 14 de febrero de 1977 en su domicilio. Tenía 28 años. Según testimonios, también fue visto en el ex centro clandestino La Ribera y La Perla.

Elsa Mónica O’Kelly Pardo

Nació el Alto Alberdi y estudiaba arquitectura. Fue secuestrada en la madrugada del 21 de abril de 1976 en su domicilio familiar en el barrio de San Vicente, en Córdoba. Tenía 18 años.

Oscar Omar Reyes

Nació en Banfield, en Buenos Aires. Era casado y tenía 5 hijos. Era obrero metalúrgico. Al momento de su desaparición era trabajador independiente. Fue secuestrado el 18 de octubre de 1977 en la vía pública en Córdoba capital. Tenía 45 años.

Eduardo Jorge Valverde Suárez

Era mendocino, estaba casado y tenía dos hijos. De profesión, abogado. Fue secuestrado el 24 de marzo de 1976. Tenía 36 años.

Sergio Julio Tissera

Nació en La Para, en el departamento de Río Primero, en Córdoba. Era casado y padre de dos hijos. Trabajador aeronáutico. Fue secuestrado el 21 de abril de 1976 en su domicilio en el barrio San Martín, en la capital de Córdoba. Tenía de 32 años.

Cómo se encontraron los restos

Las excavaciones arqueológicas conducidas por el EAAF en el 2025 resultaron en el hallazgo e identificación de restos óseos humanos aislados y mezclados en dos áreas exploradas en la zona conocida como “Loma del Torito”, en La Calera. Se trata de un predio de aproximadamente 14 mil hectáreas dentro del cual funcionó el Centro Clandestino de Detención La Perla entre marzo de 1976 y fines de 1978. Por ese lugar pasaron gran cantidad de personas detenidas-desaparecidas. Mediante testimonios y diversas fuentes sistematizadas en la investigación histórica, el EAAF contaba con la hipótesis de que en la zona investigada debían haber ocurrido numerosos enterramientos clandestinos de prisioneros que estuvieron cautivos en La Perla.

En tanto, el organismo científico lideró la búsqueda en terreno, contando con la colaboración de profesionales del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba y la Universidad Nacional de Río Cuarto. En 2026 está planificado retomar las tareas de prospección y excavación del área hasta su culminación.

Los testimonios de los familiares

Rodolfo, hijo de Oscar Omar Reyes: “Lograron darnos lo que nos quitaron (…) Quiero agradecer a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y a los HIJOS, que nunca dejaron de luchar y siempre buscaron”, afirmó.

Elena, hija de Ramiro Sergio Bustillo: “Es una alegría inmensa. Es una nueva etapa de duelo. Dentro de todas estas cosas que aparecen en mí, prima la felicidad. Contenta de que mi papá pueda volver a su familia, de donde nunca debió ser arrancado“.

Asimismo, expresó que ahora su padre será “recibido con amor” y celebró que la familia pueda dejar atrás “el lugar de violencia en el que nos pusieron a cada uno”.

“Volvimos a un lugar amoroso. Estoy agradecida con cada uno de los que hicieron esto posible durante 50 años de lucha; a la EAAF por su trabajo impresionante, por poner ciencia de calidad al servicio de la justicia, con suma calidad humana. Y a todos los organismos de DDHH que nunca bajaron los brazos, a su lucha que sigue dando frutos, y que los va a seguir teniendo”, aseveró.

Por último, Elena aseguró que los detenidos y desaparecidos “están en algún lugar y tienen que volver a sus familias”, por lo que garantizó que “no bajarán los brazos, por ellos”. “Es importante que estas verdades sigan saliendo a la luz frente al negacionismo de hoy. (…) Ya no somos hijos de desaparecidos. Estamos arracando a esos compañeros esa palabra espantosa que inventaron ellos para nombrar lo innombrable, esa crueldad terrible. La lucha es colectiva, es entre todos”, concluyó.

Elizabeth, hija de Raúl Oscar Ceballos Cantón, puntualizó: “Tengo una alegría enorme y a la vez mucha tristeza. Queríamos darle a mi papá una identidad, saber que acá está y que le podemos dar la paz que merece como persona“.

“Les agradezco a todos por haber ayudado sin descanso a buscar e investigar. Quiero pedir a las personas que quizás no han podido con esta lucha y este dolor a hacer algo que se animen. Esa persona merece ser alguien hoy, que sepan quien fue, darle un lugar en este mundo”, cerró.

Una sobrina de Adriana Carranza se sumó al pedido de Elízabeth e instó a “los familiares” que no denunciaron la desaparición ni aportaron sus datos genéticos “a que se animen” para que quienes sean encontrados en estas circunstancias “recuperen su identidad”.

“No sólo actuaron de una manera terrorista y clandestina, sino que también ocultaron la evidencia”, cuestionó sobre el accionar de las fuerzas armadas que gobernaron de facto.

Sobre sus tía, explicó que a partir de la pieza dental hallada saben que una de ellas fue asesinada y la otra sigue desaparecida pero no se puede determinar cuál porque eran mellizas y compartían ADN. “Al escuchar a mi abuelo preguntarse dónde están las nenas durante tanto tiempo, nosotras mantuvimos la esperanza de que debían estar en algún lugar, en un centro clandestino de exterminio. Eran a penas seis años más grande que yo. Eran muy queridas. Gracias por esta búsqueda y convencimiento de la verdad”, expresó.

Hipólito, hijo de Eduardo Jorge Valverde y de la “Negra” Mercado dijo: “Me educó a marchar. Estuvimos desde antes de que volviera la democracia para que ella vuelva, marchamos en contra del indulto, nos movilizamos cuando estuvieron los levantamientos armados, y desde aquellas marchas del silencio, que pesaban muy fuerte en Córdoba, a las marchas de alegría juventud. Siempre marchamos a pesar de que nos han tratado de bajar los brazos y callarnos. Con indultos, con obediencia debida, con el negacionismo. Es una cuestión cíclica que de vez en cuando aparece un Gobierno que quiere el olvido, la renuncia y el perdón. Y quién nos habla de olvido, renuncia y de perdón. Esa es parte de otra de nuestras luchas. Las heridas no cierran, yo quiero que esa sangre se vea por las generaciones futuras. Mi agradecimiento es hacia los antropólogos forenses que traen luz entre tanta oscuridad, decirle al Estado que fue el responsable de todo esto y que sigan dando los recursos”.

El hijo de José Nicolás Brizuela aseguró: “Es difícil todo esto. Gracias a todos los que hicieron posible encontrar a nuestros familiares. Es cerrar una etapa. Recuerdo cuando era chico salir a la plaza San Martín a dar vueltas con las pancartas. Y ahora es como decir “volvió mi papᔓ.

Página 12

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