La salida de María Florencia Zicavo se formalizó en el Boletín Oficial tras el reemplazo de Mariano Cúneo Libarona por Juan Bautista Mahiques. La ex titular de la UTI había encabezado el informe interno del escándalo cripto, que luego fue enviado a la Justicia sin que se conocieran sus conclusiones.

La reconfiguración dentro del Ministerio de Justicia sumó un nuevo capítulo en las últimas horas con la renuncia de María Florencia Zicavo, la funcionaria que había quedado al frente de la investigación interna por el caso $LIBRA. Su salida se oficializó este martes a través del Boletín Oficial, aunque el documento consigna que había presentado su dimisión el pasado 5 de marzo.

El movimiento se dio en paralelo al desembarco de Juan Bautista Mahiques en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, en un cambio que reordenó la estructura del área. Zicavo se desempeñaba como titular de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio y, en los hechos, respondía a Sebastián Amerio, quien hasta hace pocos días era el número dos del organismo y uno de los hombres cercanos a Santiago Caputo dentro de la cartera.

La salida de la funcionaria también impacta en ese esquema interno, ya que se trata de otra baja que recorta el margen de influencia del asesor. En ese contexto, su figura había cobrado relevancia tras ser designada en febrero por decreto como responsable de la Unidad de Tareas de Investigación (UTI), creada como respuesta inmediata al escándalo cripto.

Sin embargo, esa estructura tenía un funcionamiento limitado. Según se confirmó a partir de un pedido de acceso a la información pública, la unidad contaba con una sola persona. Desde el Gobierno, en su momento, el vocero presidencial Manuel Adorni había explicado el rol que tendría ese espacio. “No tiene el mote de investigadora sino de recolectar toda la información que crea pertinente o que le soliciten para aceitar los mecanismos para que la Justicia pueda avanzar rápidamente”, sostuvo.

La tarea asignada a Zicavo consistió en reunir datos y colaborar con el Poder Judicial. Ese trabajo derivó en un informe que fue enviado al fiscal federal Eduardo Taiano, quien tiene a su cargo la causa del criptoescándalo. A pesar de su relevancia, las conclusiones del documento nunca se hicieron públicas. Además, según confirmó la propia funcionaria, no se solicitó asistencia externa ni se convocaron especialistas para su elaboración.

En paralelo, Zicavo había sido convocada por la Comisión Investigadora del Congreso que analiza el caso $LIBRA. Frente a ese requerimiento, optó por presentar una cautelar para dilatar su comparecencia y finalmente se negó a responder. En ese proceso, ningún representante del Poder Ejecutivo se presentó a contestar las preguntas formuladas por los legisladores.

Abogada especializada en derecho migratorio, de 36 años, la ex funcionaria también tuvo un paso académico como docente de Derecho Administrativo en la UBA, donde durante la pandemia dictó cursos virtuales para el Centro de Graduados. Además, se desempeñó como relatora de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal.

De perfil bajo, había ingresado al Gobierno en junio de 2024 tras la renuncia de Diego Guerendiain, quien había sido jefe de Gabinete de Cúneo Libarona en los primeros meses de gestión. Su nombre también había tomado exposición pública a partir de una denuncia de Abuelas de Plaza de Mayo, que la señalaba como autora de un proyecto para disolver la Unidad Especial de Investigación vinculada a la desaparición de niños durante el terrorismo de Estado.

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