El director Santiago Muzio, dispuesto por el Gobierno de Javier Milei, también ocultó una placa en memoria a los 30.000 desparecidos; lo que generó una reacción inmediata tanto de la comunidad argentina en Francia como de las autoridades universitarias galas.
En una nueva muestra de negacionismo en el Gobierno tiene lugar en la previa al Día de la Memora, luego que la Casa Argentina en la Cité Universitaria de París quede en el centro de una fuerte polémica internacional tras la decisión de su director de prohibir los actos conmemorativos por el 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
La medida, que incluyó el ocultamiento de la placa en memoria de los 30.000 desaparecidos, generó una reacción inmediata tanto de la comunidad argentina en Francia como de las autoridades universitarias galas.
El responsable de la restricción es Santiago Muzio, un abogado franco-argentino designado por el gobierno de Javier Milei. Según reportan medios franceses como Le Monde y Mediapart, Muzio mantiene estrechos vínculos con la ultraderecha europea, siendo cercano a figuras como Marion Maréchal Le Pen y al partido español VOX, además de su afinidad con la vicepresidenta argentina Victoria Villarruel.
Muzio se ha negado a realizar declaraciones a la prensa y también ha rechazado firmar el Capítulo de Valores, un documento de convivencia democrática que une a las 40 casas que integran la Cité Universitaria.
El Ciudadano
