De un promedio mensual habitual de alrededor de u$s30 millones, se disparó a u$s180 millones. El problema se concentra en las pymes, pero pone en riesgo la cadena de suministros de las grandes firmas.

La cantidad de cheques rechazados por falta de fondos en el primer bimestre de 2026 tocó niveles similares a los que hubo durante la pandemia de covid 19, en 2020, advierte un informe elaborado por la central de análisis de riesgo crediticio Fidelitas.

El reporte indica que en diciembre la cantidad de documentos rechazados alcanzó los 97.612, lo que implicó un récord histórico. En enero fueron 89.352 y en febrero 86.350, datos que están muy por encima de la media histórica.

En ese sentido, se afirma que los números de los últimos meses “confirman que el nivel de tensión permanece significativamente por encima de la media histórica, llegando a superar los niveles pandémicos de 2020”.

El estudio agrega que “el ratio de emitidos contra rechazados crece más astronómicamente, ya que el cheque físico va siendo un medio de pago menos utilizado con el paso del tiempo, pero sigue aún muy presente en pymes”.

“Medido en dólares, el impacto económico es igual de relevante y preocupante. En diciembre de 2025, el monto rechazado equivalió a u$s198,8 millones; en enero y febrero de 2026, los valores se ubicaron en u$s175,7 millones y u$s172,8 millones respectivamente”, dice el informe.

Los rechazos de cheques llegaron a niveles críticos

Fidelitas advierte que “la persistencia de estos niveles en los primeros meses de 2026 sugiere que la presión sobre el capital de trabajo de las empresas se mantiene elevada”.

“Mientras la media se mantenía por debajo de los u$s30 millones por mes, en el último trimestre se sextuplicó superando los u$s180 millones”, agregó.

Morosidad empresaria: sectores críticos

El estudio detalla que la morosidad de las empresas en general en el caso de los créditos se ubica entre en 2,5% y 2,7% mensual promedio. Pero de ello hay que tener en cuenta que el 42% del financiamiento lo concentran las grandes. Si se toma solo a las pymes, las demoras en el repago de préstamos sube el 4,4%.

Según un informe del Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia, la irregularidad de la cartera de préstamos del sistema bancario saltó de 1,5% del total a fines de 2024 a 5,5% al cierre de 2025. Mientras que la mora supera el 9% del total en los créditos a los hogares, en las compañías el 2,5% de la cartera está en situación irregular

Como contó Ámbito, en enero de 2026, una de cada ocho empresas que pidió un préstamo se encontraba en situación irregular (12,5%), pero la irregularidad de cartera llegó al 10% en el 75% de los créditos de menor monto (préstamos de hasta $45 millones).

Riesgo de corte de cadena de suministros

De acuerdo con el informe de Fidelitas en la Molinería la mora llega al 43,3%; Cueros, 40,7%; Muebles, 7,9%; Indumentaria, 7,7% y Construcción, 6,1%.

“Estos niveles de mora no son únicamente un problema de solvencia individual. Las pymes de estos sectores son, en su gran mayoría, proveedores de insumos o subcontratistas de grandes compañías industriales”, plantea el reporte.

El trabajo dice que “cuando un proveedor clave de la cadena falla —ya sea por quiebra, interrupción operativa o incapacidad de entregar pedidos— el impacto se traslada aguas arriba: retrasos de producción, quiebres de stock e interrupciones operativas en empresas de mayor tamaño”.

“Este es un riesgo de supply chain que trasciende el contexto argentino y es consistente con las dinámicas observadas en otras economías emergentes bajo presión”, dice el trabajo.

Los bancos se ponen mas exigentes

En el contexto de riesgo de corte de cadena de pagos, las empresas se ven sometidas a una mayor presión de parte de los bancos. Según detalla el economista y empresario Gustavo Lazzari, hay problemas en algunos sectores con una caída de la actividad muy marcada.

Lazzari considera que todavía se están soportando los coletazos de la crisis de confianza generada por las elecciones del año pasado.

“La cadena de pago empieza a ralentizarse, porque las demoras ponen a los bancos mas refractarios”, explicó. El empresario del sector de los chacinados indicó que “hay casos de cheques rechazados de cuentas de 15 a 20 años antigüedad porque al abrir a las 10 de la mañana no había fondos”.

En ese sentido, advirtió que se está resintiendo la principal fuente de financiamiento de las pymes, que es el descubierto en cuenta y los cheques diferidos. Además de ello en un contexto de mas incertidumbre, la tasa de interés por este tipo de crédito sube porque es mayor el riesgo para banco.

Además, sostuvo que “hay muchos cheques rechazados por embargos de ARCA”, en tanto indicó que “la política no ayuda” a calmar el nivel de desconfianza que hay en el público.

Ámbito

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