Lo hizo su ex pareja por distintos hechos de violencia contra ella y los dos hijos de ambos, de 6 y 13 años. Acusan que la Justicia dilata las medidas de prueba.
El ex director del Servicio Penitenciario Federal, Emiliano Blanco, fue denunciado por ejercer violencia de género contra su ex pareja y sus dos hijos y ante la falta de respuestas el entorno de la víctima sostiene que la Justicia dilata las medidas de prueba contra el ex funcionario, quien tiempo atrás fue investigado por complicidad al permitirle a los presos usar celulares dentro de las cárceles y por presunto espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri.
La causa inició a fines de agosto de 2025 cuando la mujer, a través de su abogado Rodrigo Tripolone, denunció a Blanco por violencia de género, por lo que de manera inmediata se realizaron las pericias correspondientes, que permitieron calificar los hechos como de “riesgo alto”, según el cuerpo interdisciplinario de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Conforme a la información aportada a la Agencia Noticias Argentinas, en el informe se describe que los casos transcurrieron “desde el inicio de la relación” e incluyeron amenazas de muerte y femicidio, intentos de abuso sexual, violencia psicológica y económica contra la madre de sus hijos, además de daño psicofísico a los menores.
“Me salís más barata muerta”, le habría advertido Blanco a su ex pareja mientras todavía convivían. A su vez, en un intercambio de mensajes entre ambos, que fue aportado al expediente judicial, el ex titular del Servicio Penitenciario Federal le reconoció la frase al negar el momento, pero no el contenido de la amenaza. Entre las graves expresiones también se denunciaron frases como “puedo mandar a alguien de Inteligencia a que te pegue tres tiros”, o “si no estás conmigo, te dejo sin nada; ya vas a ver quién soy”.
Con las pruebas presentadas, el Juzgado Civil 87 ordenó una perimetral contra Blanco, por lo que se le prohibió acercarse a menos de 300 metros de los lugares habituales de concurrencia de la víctima y sus hijos. En el escrito, la jueza acreditó la verosimilitud de lo relatado por la mujer.
En la acusación se expresa que el ex funcionario y la víctima estaban separados de hecho, aunque continuaban vivienda en la misma casa, debido al accionar del acusado: “No tenía a dónde irme porque él siempre se encargó de denostar mis trabajos y prácticamente enloquecerme para que los dejara, de modo de poder ejercer un mayor control sobre mí y los chicos”, manifestó la denunciante.
Otro de los puntos que se exhibió en la causa es lo que ocurrió una noche cuando Blanco, bajo los efectos del alcohol, “forzó la puerta del cuarto en el que dormía junto a mi hijo, de entonces 3 años, para mostrarme sus genitales y preguntarme ‘¿quién la tiene más grande, tu noviecito o yo?’. Acto seguido, delante del niño, se me abalanzó con clara intención de abusar de mí. Tan borracho estaba que me lo quité de encima y a los gritos le ordené que se retirara. No fue esa la única vez que intentó abusar de mí”.
Frente a las diversas situaciones que vivieron, la mujer solicitó que su hija, de 13 años, sea citada a declarar en cámara Gesell, para que quede registro de su declaración, pero por el momento no se autorizó esa medida: “La violencia de género se vuelve institucional cuando la Justicia se convierte en un terreno hostil para quienes denunciamos hechos aberrantes como los que sufrí yo y sufrieron mis hijos”.
En la causa se menciona también que la adolescente fue testigo de diversos episodios por parte de su padre. Entre ellas se destaca el hallazgo de “una enorme bolsa repleta de billetes de 100 dólares” y hasta un viaje a Brasil donde ambos hermanos fueron encerrados en una habitación y allí “la menor accedió a la tablet de Blanco, donde encontró, no solo material de contenido sexual explícito, sino también fotos de su madre junto a su actual novio”.
“Mami, me quiero ir. Me da miedo y asco. No quiero convivir con papá ahora. No digas nada porque me va a retar. Porque tiene fotos tuyas aparte. Pudo haber investigado cualquier cosa”, le escribió la niña a su madre. “Mami, me da asco. Me quiero ir”, le insistió.
A pesar de que las pruebas fueron presentadas ante la Justicia, por el momento las autoridades no avanzaron en la acusación contra el ex funcionario y hay temor por parte de las víctimas ante la posible represalia de Blanco y de que la causa quede estancada.
“Tengo miedo por mi vida. Emiliano Blanco me amenazó de muerte y tiene vínculos con sectores de inteligencia. Sabe cómo operar en las sombras. Un accidente, un robo, una bala perdida o hasta aparecer “suicidada”. Cualquier cosa puede convertirse en una coartada perfecta y salir limpio. Por eso hablo hoy, y por eso necesito que alguien me escuche: porque si algo me pasa, ya saben quién es responsable”, exhibió la víctima en diálogo con NA.
