Carlos Barreto, jefe de la División de Cibercrimen de la Policía del Chaco, explicó en Radio Libertad el impacto de la falta de licencia del sistema UFED y cómo afecta a las pericias sobre celulares en causas judiciales. “Desde fin de año no se pueden analizar celulares”, admitió.

La investigación penal en Chaco atraviesa un momento delicado. La imposibilidad de realizar peritajes sobre teléfonos celulares – una de las pruebas más determinantes en la actualidad – encendió las alarmas en el sistema judicial.

Desde la propia Policía, el jefe de la División de Cibercrimen, Carlos Barreto, confirmó que la situación responde a la caída de la licencia de un software clave, cuyo costo y proceso administrativo frenaron su renovación. “Hoy estamos hablando de una renovación anual de aproximadamente 265 millones de pesos”, detalló, al explicar por qué el sistema aún no volvió a estar operativo.

Qué está pasando con las pericias digitales en Chaco

El problema gira en torno al software UFED (Universal Forensic Extraction Device), una herramienta fundamental para extraer información de celulares sin alterar la evidencia. Sin esta tecnología, la Policía no puede acceder de manera legal y segura a datos como mensajes de WhatsApp, fotos, llamadas o ubicaciones, elementos que suelen ser centrales en causas por robos, estafas o delitos complejos.

Barreto confirmó que la licencia se venció a fines de 2025 y desde entonces las tareas se vieron limitadas: “Desde fin de año no se están llevando adelante estos peritajes por este inconveniente”. Esto implica que todas las extracciones forenses deben ser derivadas al Gabinete Científico del Poder Judicial o incluso a otras provincias y fuerzas federales, lo que impacta directamente en los tiempos de las investigaciones.

Demoras, costos y burocracia

Según explicó el funcionario, el problema no es simplemente una falta de gestión, sino una combinación de factores: aumento de costos, procesos administrativos y búsqueda de nuevas alternativas tecnológicas.

“El precio subió cerca de un 40% respecto a años anteriores”, indicó Barreto, y agregó que actualmente se evalúan otras licencias dentro de un proceso de licitación. Además, aclaró que este tipo de herramientas dependen de empresas extranjeras, lo que las vuelve sensibles a variaciones del dólar y complica aún más su adquisición.

Impacto directo en causas judiciales

La falta de peritajes no es un detalle menor. En plena era digital, la evidencia electrónica se convirtió en el eje de la mayoría de las investigaciones.”Hoy creo que todo pasa por la evidencia digital” , sostuvo Barreto, al remarcar que incluso en delitos comunes como robos, lo primero que se busca es una cámara o un celular que permita reconstruir los hechos.

La ausencia de estas herramientas puede provocar demoras en las causas, riesgo de pérdida de pruebas clave y dificultades para sostener acusaciones en juicio.

El aumento de delitos y la presión sobre el sistema

El contexto agrava aún más el escenario. Desde la División de Cibercrimen advierten un crecimiento sostenido de delitos digitales como estafas, hackeos y ciberbullying. “El cúmulo de casos es muy grande”, reconoció Barreto, quien además destacó que el área trabaja en horario extendido para asistir a víctimas que buscan recuperar cuentas o evitar fraudes.

En ese sentido, insistió en la prevención como herramienta clave: “Nadie le va a pedir datos personales. No existen regalos ni descuentos milagrosos”.

¿Cuándo se normaliza la situación?

Aunque no hay una fecha concreta, desde la Policía aseguran que la solución “está al caer”, ya que el proceso de licitación se encuentra avanzado e incluiría incluso nuevas herramientas tecnológicas.

Mientras tanto, el sistema judicial deberá seguir dependiendo de otros organismos para avanzar en pericias que hoy son fundamentales.

Libertad Digital

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