La bioquímica Cecilia López advirtió sobre el incremento de diagnósticos de sífilis y explicó la importancia de los testeos periódicos y del uso del preservativo para prevenir contagios. Destacó que la enfermedad tiene cura si se detecta a tiempo y detalló cómo se realizan los estudios de laboratorio para su diagnóstico.
Ante el aumento de diagnósticos de sífilis, la bioquímica Cecilia López recomendó realizar controles periódicos y reforzar las medidas de prevención. En los estudios de CIUDAD TV, explicó que el testeo anual debería formar parte de los controles de salud habituales y advirtió que la enfermedad puede presentarse sin síntomas.
“A veces hay casos que tienen un inicio florido, con manifestaciones, pero otras veces es silencioso”, señaló. En ese sentido, indicó que el diagnóstico se realiza a través de estudios de laboratorio y que el control debería integrarse a los chequeos clínicos periódicos.
López remarcó además la importancia del preservativo para evitar el contagio. “Si existen conductas de riesgo, el uso del preservativo es sumamente importante a la hora de tener relaciones sexuales porque la sífilis, junto con otras enfermedades, se contagia así”, afirmó. Según explicó, el descenso en su utilización es uno de los factores que influyen en el aumento de los casos.
En situaciones de riesgo, recomendó realizar un test inmediato y repetirlo posteriormente. “Si tuve una relación sexual sin uso de preservativo, me tengo que hacer el testeo en ese momento y después a los dos o tres meses”, indicó. Según detalló, el primer estudio funciona como un “punto cero” para conocer el estado previo y luego confirmar o descartar la infección.
Cómo se diagnostica
La especialista explicó que el estudio más habitual para detectar sífilis es el VDRL, un análisis de sangre que forma parte de los llamados estudios no treponémicos. “Es un análisis muy sensible”, indicó. En caso de resultados positivos, se realiza un estudio confirmatorio conocido como FTA absorbida, que es específico para la bacteria causante de la enfermedad.
“La bacteria que causa la sífilis se llama treponema pallidum”, precisó. Además, explicó que el laboratorio también evalúa antecedentes del paciente, como infecciones previas, ya que el organismo puede conservar anticuerpos de enfermedades pasadas, lo que se denomina “cicatriz serológica”.
Sobre el rol del bioquímico, sostuvo que no solo interviene en el análisis sino también en la orientación al paciente. “Tenemos que consultar qué conducta de riesgo tuvo, si tuvo episodios previos y ofrecerle las posibilidades de testeo”, señaló.
Embarazo y transmisión
López aclaró que la sífilis no se transmite por convivencia familiar, sino principalmente por contacto sexual. La excepción es la transmisión durante el embarazo, cuando la infección puede pasar de la madre al bebé a través de la placenta.
Por ese motivo, destacó la importancia de los controles prenatales y del testeo en el sistema de salud. “Si la mamá es positiva y tratamos al bebé a tiempo, puede curarse”, explicó, y remarcó que el diagnóstico durante el embarazo es una oportunidad para evitar complicaciones en el recién nacido.
“La sífilis tiene cura”, afirmó, aunque señaló que durante años estuvo asociada a estigmas sociales. Según explicó, el aumento de diagnósticos responde a dos factores principales: por un lado, el menor uso del preservativo y, por otro, una mayor cantidad de testeos que permite identificar casos que antes no se detectaban.
“En el sistema de salud vemos la punta del iceberg”, sostuvo, al explicar que existe una parte de la población que no se testea y por lo tanto no aparece en los registros.
El test de sífilis se realiza mediante una extracción de sangre. López explicó que se recomienda un ayuno breve, de entre cuatro y cinco horas, y que los resultados suelen estar disponibles en menos de 24 horas.
“Es un estudio rápido y seguro”, afirmó. También destacó que en el sistema público de salud los testeos son gratuitos y están disponibles en hospitales.
La especialista remarcó que el diagnóstico oportuno permite iniciar el tratamiento y evitar complicaciones. “La importancia de hacerlo a tiempo es que primero es una enfermedad curable y segundo que no queden secuelas”, explicó.
En algunos casos, la enfermedad presenta manifestaciones en la piel que alertan al personal médico. Sin embargo, también puede cursar sin síntomas. “Puede ser silenciosa”, advirtió.
Cambios en los grupos afectados
López señaló que el testeo puede realizarse desde el inicio de la vida sexual activa y también forma parte de los estudios en casos de abuso o en controles de recién nacidos.
Asimismo, indicó que actualmente los casos se observan en distintos grupos etarios. “Antes se asociaba más a jóvenes. Hoy tenemos una segunda adolescencia entre los 45 y los 60 años, con intercambio de parejas importante”, explicó.
Por último, insistió en la necesidad de reforzar la prevención y el acceso a la información. “Los test diagnósticos están disponibles en la mayoría de los laboratorios y el acceso a la salud es posible”, señaló. “No hay motivo para no hacerlo”.
