El índice que mide el banco J.P. Morgan baja ahora a su menor valor desde principios de marzo. Antes de que EEUU e Irán llegaran a una tregua por 15 días, la performance argentina era la más riesgosa de América Latina (excepto Venezuela).

Estados Unidos e Irán alcanzaron una tregua que permitirá un alto el fuego en Medio Oriente por 15 días. En ese contexto, las bolsas rebotan y el valor del barril del petróleo descomprime con fuerza. Así, Argentina recibe el buen humor internacional y el riesgo país local logra bajar de los 600 puntos básicos y alcanza el menor valor desde principios de marzo. Ante esto, desde la city, analizaron cuánto viento a favor podría traer el factor externo y cómo incidirá la situación económica local en la evolución del indicador de riesgo.

El 6 de abril, un día antes de la fecha de ultimátum que Donald Trump le impuso a Irán para que definan un principio de acuerdo, Argentina lideraba la lista con el riesgo más alto de Latinoamérica (611 puntos), seguida de cerca por Bolivia (563) y Ecuador (476). Para tener de referencia, cabe resaltar, que el promedio Latinoamericano es de 301 puntos y el promedio Global se ubica en 253. Países como Colombia, México y Brasil se sitúan por debajo del promedio regional.

En el extremo opuesto, Uruguay se consolida como la economía más estable con apenas 76 puntos, seguido por Chile (100) y Paraguay (125). Una mención especial merece el caso de Venezuela, país en el cual el riesgo país es de 6.398,78 puntos, el único que se ubicaría encima de Argentina.

La pregunta, entonces, es: tras la caída inicial en la rueda de este miércoles impulsada por la repercusión de la tregua en los mercados globales, ¿cuánto más puede comprimir el riesgo país argentino? Es decir, ¿pesará más la noticia global o los factores propios de la economía local?

Juan Ignacio Márquez, Equity y Fixed Income Analyst de Delphos, le dijo a Ámbito: “El riesgo país se encuentra actualmente condicionado casi exclusivamente por factores internacionales, mostrando una elevada correlación con la dinámica de los spreads soberanos y corporativos globales en respuesta a los riesgos asociados a los conflictos en Medio Oriente y su impacto sobre la curva de tasas en Estados Unidos. En ausencia de novedades locales relevantes, los determinantes domésticos han quedado transitoriamente relegados”.

Por su parte, Gabriel Bagattini, asesor financiero y creador de Finanzas con Gabriel, también en charla con este medio, agregó: “Tras el alto al fuego, el riesgo país argentino puede comprimir en el corto plazo por mejora global del apetito por riesgo y baja del petróleo. Pero en Argentina la mayor parte de la compresión sostenible no la define Medio Oriente, sino la macro local: reservas, régimen cambiario, disciplina fiscal y credibilidad política. Lo internacional ayuda; lo local define el piso”.

En cuánto hasta donde podría comprimir, Márquez aseguró que “de normalizarse el escenario geopolítico y disiparse los factores de incertidumbre, no puede descartarse una compresión gradual del riesgo país hacia la zona de los 500 puntos básicos nuevamente”.

Bagattini, por su parte, también hizo su pronóstico: “Mi impresión es que puede bajar algunas decenas de puntos si sigue el alivio externo, pero para buscar niveles de 400 o menos necesita señales locales mucho más contundentes”.

Ámbito

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