En diálogo con Radio Uno, Raúl Persoglia, de SIFER Gas, aseguró que se duplicó la instalación de equipos y explicó que la inversión puede recuperarse en pocos meses

La conversión de vehículos nafteros a gas licuado de petróleo (GLP) registra un fuerte crecimiento en Formosa, impulsada por la diferencia de costos frente a los combustibles tradicionales. El aumento de la demanda es tal que las instalaciones prácticamente se duplicaron en los últimos meses.

En diálogo con Radio Uno, Raúl Persoglia, presidente de SIFER Gas, explicó que el cambio en el comportamiento de los usuarios es notorio. “Hoy estamos trabajando casi al 100% de nuestra capacidad. Pasamos de instalar entre 50 y 60 equipos mensuales a cerca de 100”, detalló.

El principal atractivo es el ahorro. Según indicó, la diferencia puede alcanzar los mil pesos por litro. “Un auto promedio consume unos diez litros cada 100 kilómetros, eso significa un ahorro de diez mil pesos cada cien kilómetros recorridos”, precisó.

En cuanto a la inversión inicial, Persoglia señaló que un equipo cuesta alrededor de un millón de pesos, pero puede amortizarse rápidamente. “En unos diez u once mil kilómetros ya se recupera la inversión”, afirmó.

Además, destacó un sistema de financiación que permite pagar el equipo con el propio consumo. “Se coloca un chip y el usuario paga un adicional sobre el gas que carga, que se destina a cancelar el equipo. Es una forma de financiarlo sin hacer un desembolso grande al inicio”, explicó.

El crecimiento del sector también está vinculado a un contexto energético favorable. Persoglia sostuvo que la mayor producción de gas en el país generará excedentes de GLP, lo que permitirá mantener precios competitivos. “Va a haber abundancia y eso nos da una oportunidad para competir mejor dentro del mercado”, señaló.

El perfil de usuario que más adopta esta alternativa es el de quienes utilizan el vehículo de manera intensiva. “Es ideal para remiseros, repartidores o quienes hacen muchos kilómetros por día. Cuanto más se usa, más rápido se recupera la inversión”, indicó.

Por último, el empresario aseguró que quedaron atrás los prejuicios sobre el uso de gas en los motores. “El GLP no daña el motor, al contrario, puede prolongar su vida útil. Tenemos casos de vehículos con más de un millón de kilómetros funcionando con este sistema”, concluyó.

El Comercial

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