El biólogo molecular Alberto Kornblihtt habló en el cierre de la jornada de protesta por la aplicación de ley de Financiamiento Educativo. Llamó a continuar la lucha por los derechos laborales de trabajadores, científicos, docentes y no docentes de las Universidades públicas. En mayo está prevista la realización de una gran marcha nacional.
Bajo paraguas e impermeables terminó la jornada de 24 horas de actividades organizadas por la UBA para defender la educación pública. “La lluvia no nos va a parar”, fue una de las consignas del jueves, donde docentes, no docentes y estudiantes marcharon frente al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación que cortó todo tipo de diálogo y negociaciones con las universidades públicas del país.
El biólogo molecular Alberto Kornblihtt, que tenía programada una clase magistral, suspendida por el mal clima, se cobijó bajo una carpa blanca y desde allí afirmó que la lluvia le recordó “el nacimiento de la Patria, el 25 de mayo de 1810, y pensaba en que la universidad pública es la patria que este gobierno no quiere admitir, y la incluye en su proyecto de destrucción para favorecer a sectores del poder”.
Además, Kornblihtt señaló la importancia de las organizaciones gremiales que “luchan por nuestros derechos y a los docentes nos recuerdan que somos trabajadores, porque muchas veces nos quieren calificar como que hacemos lo que nos gusta y podemos hacerlo por vocación, sin ganar un salario digno, pero tenemos derecho a un salario digno y a que no se destruya todo lo que construimos”, afirmó el reconocido investigador.
Este miércoles a las 8 de la mañana las universidades públicas iniciaron un “paro a la japonesa”: en vez de hacer cese de actividades, las aumentaron y abrieron a la comunidad, para visibilizar los reclamos por la Ley de Financiamiento.
“Mientras este Gobierno no cumple con la ley, la comunidad universitaria está pasando por su peor momento desde el inicio de la democracia”, le dijo a Página/12 Marcelo Creta, secretario de políticas universitarias de UTE-CTERA.
También estuvieron presentes alumnos de colegios preuniversitarios, jóvenes de entre 15 y 17 años que asisten al Carlos Pellegrini y al Colegio Nacional Buenos Aires. Bajo un paraguas azul, las alumnas del Nacional Emilia y Sofía dijeron que “estamos para acompañar la lucha de los docentes y defender la universidad pública, y porque nos preocupa el futuro: nosotras queremos ir a la UBA”.
El docente Ricardo Álvaro Aguirre dijo que “los chicos acompañan la lucha docente, están muy preocupados por lo que es su educación, y padecen lo que es el aula con un docente que cada vez está más precarizado, que necesita trabajar más para cobrar menos. Es una situación que ya se vuelve insostenible”.
En una declaración de cierre consensuada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), entre otras agrupaciones, sostuvieron que la jornada de paro a la japonesa, como la denominaron, logró evidenciar “el potencial extraordinario del sistema universitario público”, con todas las herramientas que tiene para brindarle a la sociedad, y advirtieron que si no aparecen respuestas urgentes por parte del Gobierno, poco a poco esas capacidades van a apagarse.
En el documento señalaron que desde el 2023 las transferencias a universidades públicas cayeron un 45,6 por ciento, por lo que funcionan “a la mitad, con todas las dificultades que eso genera”. Y recalcaron que lo fundamental es resolver la situación “angustiante e injusta” de los salarios docentes y no docentes, y de los programas de becas para los estudiantes. Todo esto enmarcado en el contundente reclamo por la ya aprobada Ley de Financiamiento Universitario, que el oficialismo evade cumplir. Creta recordó cuando Milei dijo que “los docentes no tienen que ser degenerados fiscales, y nosotros le contestamos que ellos no tienen que ser degenerados sociales”.
Bajo la lluvia, con la remera de AGD UBA, la secretaria general Ileana Celotto afirmó que en el mes de mayo se hará otra gran marcha nacional “como tuvimos en el 2024 a lo largo de todo el país, para poder poner a toda la población junto a la comunidad universitaria, y reclamarle al Gobierno lo que ya debería haber hecho, que es la implementación de la ley”.
Página 12
