El padre Guilherme protagonizó una emocionante jornada de música y espiritualidad. La ceremonia musical – en homenaje al papa Francisco – incluyó canciones católicas reversionadas y palabras de autoridades clericales argentinas.

La Plaza de Mayo es escenario de una inusual fiesta: el padre Guilherme Peixoto llenó el emblemático punto neurálgico nacional con una velada de música electrónica de temática católica, que sirvió como homenaje al papa Francisco.

Mientras en el escenario se desplegaban bailarines y se escuchaban remixes de canciones católicas emblemáticas, como “Granito de mostaza”, en la pantalla se proyectaban mensajes en la que confluían mensajes en donde confluían las identidades de la electrónica y la religión: “Sentí el amor. Sentí el ritmo. Sentirnos a cada uno. Sentí el presente”.

Además de escucharse un mensaje en homenaje al Papa argentino (“Gracias papa Francisco, intercede por nosotros”), se proyectaron imágenes de la misa en homenaje a su fallecimiento, en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, a metros de donde sucedía la fiesta. Las primeras estimaciones apuntan a 100.000 personas en Plaza de Mayo.

El padre portugués Guilherme se convirtió en tendencia en redes sociales cuando tocó en el 2023 en la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, pero ya había iniciado su camino como DJ en el 2006 con el fin de recaudar fondos para su parroquia. Actualmente, con su gira “Hope Tour” llega a distintas países de todo el mundo, integrando en sus canciones voces de los papas Francisco y Juan Pablo II.

Ámbito

Share.