La organización mundial presenta un panorama desolador en su nuevo informe 2025/26: se violaron los derechos humanos en aproximadamente 140 países. La organización advierte sobre el deterioro del orden mundial.

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional llega a una conclusión alarmante en su informe sobre el año pasado: los derechos humanos se violan cada vez con mayor gravedad en todo el mundo, tanto por parte de Estados como de actores privados. Y, en la mayoría de los casos, los perpetradores quedan impunes.
El “Informe 2025/26 de Amnistía Internacional”, publicado en diversos lugares del mundo, afirma que 2025 se caracterizó por el “comportamiento depredador” de muchas figuras poderosas.

Amnistía denuncia específicamente a los líderes políticos que acapararon los titulares internacionales el año pasado: “Jefes de Estado y de Gobierno como Trump, Putin, Netanyahu y otros no dudaron en recurrir a la destrucción masiva, la opresión y la violencia en sus expediciones de saqueo para asegurar su dominio económico y político”.

Duchrow: “Irán no puede ser liberado con violaciones del derecho internacional”

En cuanto a la guerra en Irán, Julia Duchrow, secretaria general de Amnistía Internacional en Alemania, dice que este es actualmente el problema más preocupante. Si bien subraya que Amnistía ha documentado violaciones de derechos humanos en unos 140 países, “en Irán, la población vive bajo una doble amenaza: primero, los ataques de Estados Unidos e Israel, que violan el derecho internacional y tienen como objetivo a civiles e infraestructuras; y segundo, la represión de su propio Gobierno, que ya ha provocado miles de muertes”.

Sin embargo, según Duchrow, el régimen de Teherán solo podrá ser reemplazado si se respeta el derecho internacional: “Los ataques, que violan el derecho internacional, no han mejorado la situación. En este momento, tememos ataques aún más contundentes por parte de la dirigencia iraní contra su propia población”.

Pero no solo Estados Unidos, Israel y Rusia abandonaron hace tiempo el antiguo orden mundial, agrega el informe anual de Amnistía Internacional.

Muchos otros Estados también se distanciaron cada vez más de una política basada en normas internacionales, de “un orden mundial surgido de las cenizas del Holocausto y de la destrucción indescriptible de dos guerras mundiales, y que se había ido consolidando durante los últimos 80 años con gran esfuerzo, pero lamentablemente sin la suficiente estabilidad”, constata la organización.

Y los Estados restantes, que confiaban en la democracia, el Estado de derecho y el compromiso internacional, a menudo parecen impotentes y recurren a la política de apaciguamiento, indica el informe.

Un triste balance. ¿Acaso no queda nada del antiguo orden mundial?

Por el contrario, señala Amnistía Internacional. El informe incluso describe los esfuerzos de diplomáticos y activistas por un mundo más pacífico después de 1945 como una “proeza”.

“La Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptadas en 1948, así como los numerosos conjuntos de normas que se debatieron y adoptaron en los siguientes 80 años, no son en absoluto una ilusión”, asegura el documento.

Quienes ahora lamentan a viva voz el fin del mundo basado en normas suelen estar interesados únicamente en su abolición. “De una cosa podemos estar seguros: los informes sobre la muerte de este sistema internacional basado en normas son exagerados”, afirma la organización.

DW

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