Luego de las intensas precipitaciones que castigaron a distintas localidades de la provincia del Chaco que alcanzaron picos de casi 300 milímetros en El Espinillo, el meteorólogo Luis Romero advirtió que a pesar de haber cesado el alerta para este martes, se esperan nuevas lluvias para la tarde-noche del miércoles y durante el jueves de esta semana.

Las lluvias que azotaron el oeste y noroeste del Chaco en las últimas 24 horas dejaron registros extraordinarios en varias localidades y generaron anegamientos e inundaciones temporarias en zonas urbanas y periurbanas. Así lo confirmó el meteorólogo Luis Romero en diálogo con Ciudad TV, quien además advirtió que el pronóstico para el resto de la semana no es alentador.

Los milimetrajes relevados hablan por sí solos: El Espinillo acumuló 270 milímetros, Juanpa y Lindio 223, Presidencia Roca 210, Villa Río Bermejito 180, Colonias Unidas 150 y Castelli superó los 130. En términos generales, las precipitaciones en la provincia oscilaron entre 30 y casi 300 milímetros, con los valores más altos concentrados en la franja centro-oeste y noroeste.

Consultado sobre si este tipo de eventos tiene antecedentes en la región, Romero precisó que siempre que las lluvias superan los 100 milímetros en períodos cortos se está ante un evento meteorológico extremo. “La intensidad y el volumen de agua caída excede los umbrales de referencia de lo que se denomina un evento normal de precipitación”, explicó. Sin embargo, aclaró que no se trata de un fenómeno completamente inédito: “Son configuraciones meteorológicas típicas de estas latitudes, típicas de la época del año”, señaló, vinculándolo con la transición entre el verano y el otoño, la persistencia de calor y humedad, y el reciente pasaje de un sistema de baja presión que ya había impactado sobre Resistencia y otros puntos de la provincia.

En cuanto a la capital chaqueña, Romero indicó que Resistencia acumuló 68 milímetros en las últimas 24 horas, aunque la distribución más pareja de la lluvia a lo largo de varias horas evitó colapsos. La ciudad, no obstante, no está a salvo de nuevas precipitaciones: “A partir de la tarde-noche del día miércoles, nuevamente la inestabilidad se va a empezar a intensificar de cara al jueves”, advirtió.

Para el resto de la semana, el panorama es de cautela. Si bien en este momento el Chaco y toda la región NEA no se encuentran bajo alerta meteorológica, Romero señaló que se esperan lluvias de moderada a baja intensidad durante el martes y el miércoles, y precipitaciones potencialmente más intensas hacia el jueves. “Es necesario estar actualizando las alertas que va emitiendo el Servicio Meteorológico Nacional”, recomendó.

En ese sentido, el meteorólogo aprovechó para explicar el sistema de colores de las alertas y llamar a la población a no confundirlo con mapas de otros sitios que circulan en redes sociales. El amarillo indica eventos locales de cierta intensidad; el naranja, “condiciones de tiempo severo que pueden generar importantes impactos en muy corto tiempo”; y el rojo representa una situación extrema con riesgo para la infraestructura y la población. “Las alertas rojas sí, que ya prácticamente significa una situación extrema”, subrayó.

Romero también alertó sobre el estado operativo del Servicio Meteorológico Nacional, que atraviesa una situación institucional delicada: “El organismo nacional está prácticamente en estos momentos con una situación muy sensible y los óptimos operativos no se están dando, por lo tanto las alertas están teniendo algunas demoras en actualizaciones.”

Sobre las perspectivas climáticas de los próximos meses, el pronóstico no trae alivio. El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un otoño con temperaturas por encima de lo normal y precipitaciones también superiores a los valores históricos para la franja centro-oeste y noroeste. Por ahora, concluyó Romero con algo de humor, “hay que seguir conviviendo con los dos vestuarios, el de invierno y el de verano.”

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