La Asociación Bancaria convocó a un paro nacional de 24 horas para el próximo lunes en las 21 sucursales de tesoros regionales que el Banco Central de la República Argentina tiene distribuidas a lo largo del país. La medida de fuerza es la respuesta sindical a la decisión del BCRA de cerrar entre 12 y 13 de esas dependencias. Jorge Díaz, secretario general de la seccional Resistencia de la Asociación Bancaria, explicó los alcances de la protesta en declaraciones a CIUDAD TV.

Según Díaz, el trasfondo inmediato del conflicto es la pérdida de empleos. “Lo más afligente es la pérdida de puestos de trabajo”, señaló. En el caso de la seccional Corrientes —que tiene jurisdicción sobre el tesoro regional de esa ciudad— el cierre implicaría la eliminación de cinco puestos. “Supongamos que es la media: 5 por 12 serían 60 puestos de trabajo más o menos los que están en danza”, calculó el dirigente, advirtiendo que la cifra podría ser mayor.

El gremialista también denunció que la entidad está presionando a los empleados para que acepten retiros voluntarios antes de que se concreten los cierres. “Están intimando a los compañeros empleados del BCRA a que acepten el retiro voluntario. Como decimos nosotros, son retiros encubiertos”, afirmó Díaz, en línea con lo expresado previamente por el secretario general nacional de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, quien había señalado públicamente la existencia de “hostilidades e intimidaciones” hacia el personal. La postura del sindicato es resistir esa presión y exigir una negociación: “La idea es sostener los puestos de trabajo existentes, ya sea con reubicación, pero eso en una mesa de diálogo donde el Banco Central se avenga a tener un diálogo concreto con los representantes del sindicato”.

El paro tendrá consecuencias directas para los usuarios bancarios. Durante la jornada del lunes no habrá movimiento de efectivo desde los tesoros regionales, lo que podría generar faltantes en sucursales y cajeros automáticos. La situación se agrava por la coincidencia con los pagos de haberes de la administración pública. Sin embargo, Díaz relativizó el impacto: “Tengamos en cuenta que la actividad se va a normalizar el día siguiente”, dijo, y añadió que los bancos “tomarán sus recaudos necesarios para tener suficientemente asistidos los cajeros automáticos para que no queden sin fondo durante esa jornada”. De todas formas, advirtió que quienes no retiren efectivo con anticipación “van a tener que esperar hasta el día martes”.

Sobre el clima general con el Gobierno Nacional, Díaz fue contundente: “Lamentablemente es tremendamente adverso. Estamos ya un poco hastiados de enfrentar este tipo de situaciones donde los bancos de forma unilateral deciden avanzar sobre la disminución de la dotación como así también cierres de sucursales.” El dirigente anticipó que la semana próxima se realizará un plenario de secretarios generales a nivel nacional, donde Palazzo brindará “un amplio panorama de la situación” y se definirá el plan de lucha a seguir si el conflicto no se resuelve.

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