La inflación mayorista tuvo una variación de 5,2% en abril y acumuló un aumento interanual de 30,8% contra el mismo mes del último año, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En el primer cuatrimestre del año, la variación fue de 11,6%.
El número duplicó al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo mes. La diferencia se explica porque el IPIM captura de manera más directa el impacto de los precios internacionales, especialmente del petróleo y sus derivados.
El IPIM subió 5,2% frente a marzo, impulsado por aumentos de 5,3% en productos nacionales y 2,5% en importados. Los productos nacionales fueron los que más presión ejercieron sobre el índice general.
Entre los rubros nacionales, los mayores aportes al alza provinieron de cinco sectores clave. Petróleo crudo y gas encabezó la lista, seguido de productos refinados del petróleo, sustancias y productos químicos, alimentos y bebidas, y artículos de caucho y plástico.
Caputo dio explicaciones sobre la suba de la inflación mayorista
El ministro de Economía, Luis Caputo, apeló a sus redes sociales para poner el dato en contexto. Aseguró que la variación es explicada casi en un 85% por la suba en el precio del petróleo y productos vinculados, producto de la guerra.
“Las divisiones Petróleo Crudo y Gas, Productos Refinados del Petróleo, Productos de Caucho y Plástico y Sustancias y Productos Químicos aportaron 4,4 puntos porcentuales de los 5,2 del nivel general”, indicó Caputo en X.
El funcionario fue más allá. Excluyendo estas cuatro categorías relacionadas con el shock externo, la variación del resto del índice se estima en torno a 1,1% en el mes, 4,4% acumulado hasta abril, y 23% interanual.
Federico Filippini, economista de Adcap Grupo Financiero, coincidió con ese diagnóstico. “La aceleración refleja de manera más directa el impacto de la suba del petróleo y los refinados. Excluyendo ese efecto, estimamos que el aumento habría estado más cerca de 1,5% mensual”, evaluó.
Los otros índices mayoristas también aceleraron
El índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) también tuvo un incremento en abril. En este caso, la suba fue de 4,8% en el mes, con un alza de 4,9% en productos nacionales y 2,5% en importados.
Este índice mide la evolución de precios sin incluir impuestos internos. Su aceleración confirma que la presión inflacionaria viene desde los costos de producción, no solo desde la carga tributaria.
Por último, el índice de precios básicos del productor (IPP) creció 4,8% en abril. El avance estuvo explicado por un incremento de 7,5% en productos primarios y 3,7% en productos manufacturados y energía eléctrica.
El IPP captura la evolución de precios en la primera etapa de comercialización. Su suba refleja que los productores enfrentan costos más altos, una presión que eventualmente puede trasladarse al consumidor final.
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