En diálogo con CIUDAD TV, el presidente de la empresa provincial de agua, Nicolás Diez, repasó el estado de la infraestructura hídrica, los desafíos del verano y los conflictos pendientes con cooperativas del interior.
El presidente de SAMEEP, Nicolás Diez, trazó un panorama detallado del estado de los sistemas de agua potable y cloacas en el Chaco, con especial atención al mantenimiento de los acueductos, el aumento tarifario y la situación de barrios con déficits históricos.
Diez comenzó haciendo referencia a las tareas de mantenimiento que se ejecutan durante los meses de menor demanda. “Anoche se terminó de arreglar lo que es el acueducto a General San Martín porque tenía una avería, se terminó a las 22 horas”, señaló, y añadió que ésta es la época propicia para encarar las obras que permitan llegar mejor preparados al verano. El objetivo: que la próxima temporada estival “nos agarre de otra manera de la que veníamos”, afirmó, recordando que los últimos veranos “no fueron fáciles precisamente”.
En ese marco, el funcionario mencionó que el segundo acueducto —que tiene actualmente cinco frentes de obra— también demanda interrupciones programadas en el suministro al interior provincial. “De 8 a 10 de la mañana el segundo acueducto va a estar dejando de impulsar el agua potable hacia las localidades del interior porque tenemos que hacer incorporaciones de nuevos equipos”, precisó.
La tarifa y el impacto del contexto internacional
Sobre el aumento tarifario aplicado este año, Diez explicó que la audiencia pública se celebró en la ciudad de Roca y que de la presentación de la estructura de costos de la empresa surgió la necesidad de un incremento del 80% sobre las tarifas mínimas. El ajuste fue implementado de manera escalonada, con subas bimestrales del 17,3% hasta noviembre. No obstante, aclaró que por decisión del gobernador provincial las tarifas sociales quedaron congeladas para personas con discapacidad o dificultades laborales.
El presidente de SAMEEP también advirtió sobre el impacto de factores externos en los costos operativos. “Los sulfatos sufrieron un aumento del 27%”, dijo, y explicó que los insumos para la potabilización —como el sulfato de aluminio, en sus versiones líquida y sólida— provienen en gran medida de China, y que el conflicto bélico internacional y la voladura de minas de azufre incidieron directamente en esos valores. “La guerra llevó a que se disparen este tipo de precios también”, sostuvo.
Robo de medidores: qué hacer
Diez reconoció que el robo de medidores volvió a registrarse en algunos barrios de la ciudad. “Parecería ser que viene por temporadas y por sectores bien definidos”, indicó. Ante la consulta sobre el procedimiento a seguir, el funcionario explicó que el primer paso es comunicarse con el 0800 de SAMEEP para que se envíe una cuadrilla y se corte el flujo de agua, ya que al extraerse el medidor el agua continúa corriendo. Luego, el usuario debe realizar la denuncia en una comisaría y presentarla en la oficina central, donde la facturación pasa a una modalidad no medida con un tope de 15 metros cúbicos hasta la reposición del equipo.
El presidente destacó que los nuevos medidores que se están adquiriendo “ya no tienen partes metálicas como el bronce”, lo que los hace menos atractivos para el robo.
El barrio Zampa y las conexiones clandestinas
En relación con la problemática del barrio Zampa —donde interviene el juzgado del juez Julián Flores—, Diez señaló que los organismos involucrados, entre ellos la Administración Provincial del Agua, la Municipalidad, SECHEEP y SAMEEP, trabajan coordinadamente ante la convocatoria judicial. El problema de fondo son las conexiones clandestinas a la red, que alteran la presión y el caudal. “Las personas que se enganchan al agua dejan sin agua a los propios vecinos”, advirtió.
El funcionario subrayó además el peligro sanitario que implican estas conexiones irregulares: “Por esa conexión mal hecha entra productos de una cuneta, de algo que sea una cloaca, de algo a cielo abierto, y son ellos mismos los que están tomando agua no apta para la salud”. También aclaró que el uso de bombas presurizadoras conectadas directamente a la red está prohibido; solo está permitido el bombeo desde cisterna hacia tanque elevado.
El sistema cloacal y la responsabilidad de los vecinos
Sobre el sistema de cloacas, Diez describió un problema estructural que se agrava por la mezcla entre desagües pluviales y cloacales. “No es de la hermeticidad que tiene que tener el sistema, que desgraciadamente no ocurre”, reconoció. A eso se suma la disposición inadecuada de residuos por parte de los vecinos: “Usted puede encontrar pantalones hasta huesos, hasta algo metálico dentro de la cloaca”, graficó, lo que provoca daños en las bombas sumergibles y colapsos en cascada.
Tirol y la disputa judicial con la cooperativa
El presidente de SAMEEP se refirió también al conflicto con la cooperativa de agua de Tirol, que se niega a transferir el servicio a la empresa estatal. Según Diez, SAMEEP ganó en primera instancia y en segunda instancia ante la Cámara; el expediente está actualmente ante el Superior Tribunal de Justicia. La cooperativa acumula una deuda de aproximadamente 350 millones de pesos con SAMEEP, pero el corte del suministro está descartado. “No vamos a hacer como hacen ellos, que han cortado el suministro a las escuelas, a los hospitales, a los centros de salud”, afirmó Diez, marcando una diferencia de criterio explícita.
El valor del agua y los trabajadores
Al cierre de la entrevista, el funcionario reivindicó tanto la calidad del servicio como el trabajo del personal. Recordó que “la reparación de una bomba nos sale el valor de una camioneta 0 kilómetro”, para ilustrar el nivel de inversión que demanda mantener el sistema. Y destacó la vocación de los trabajadores sanitaristas: “Uno los llama a cualquier hora y a cualquier hora se presentan por alguna emergencia en particular”.
