En un nuevo golpe al bolsillo, entraron en vigencia los aumentos previstos para Junio. En ese marco, la garrafa con carga de 10 kilos YPF que hasta este martes costaba $30.000 puesta en domicilio con servicio de repartidor, ahora tiene un valor de $32.000. Sin embargo los precios alcanzaron niveles récord en categoría tubos con carga de 45 kilos, que ahora cuesta $105.000; mientras el tubo con carga de 30 kilos se comercializa a $63.400.
Las garrafas de 10 kilos como también de diferentes presentaciones, volvieron a subir en un contexto marcado por constantes aumentos de precios en productos y servicios de primera necesidad para la canasta básica de las familias. Además, se esperan fuertes aumentos para los próximos meses de invierno debido al faltante del producto por la guerra en Medio Oriente. De todos modos, hay alternativas más económicas en garrafas sin marca definida.
Asimismo, también está disponible la opción de retirar en planta, donde la garrafa con carga de 10 kilos se comercializa a $25.000 según confirmaron a Periodismo365, fuentes de la empresa Ruvira Gas YPF, ubicada en Ruta Nacional Nº 16, kilómetro 181.
Cabe remarcar que la última actualización se produjo el pasado 7 de marzo y la suba de este miércoles impacta directamente en los bolsillos de miles de familias y comercios gastronómicos, panaderías y otros rubros donde el gas es un insumo indispensable. Vale remarcar que la empresa Ruvira Gas YPF tiene disponible su catálogo de precios actualizado en diferentes plataformas para pedidos.
Medios nacionales informan que el abastecimiento de GNL para la generación de energía eléctrica en este invierno entró en una zona de turbulencia por la guerra en Medio Oriente, dado que disparó el precio, lo cual impactará directamente en las tarifas que se pagarán durante los meses más fríos. El Gobierno nacional decidió que la importación de GNL, que antes realizaba ENARSA con fondos del Tesoro, ahora la realice una empresa privada a su costo y luego venda el fluido en el mercado interno.
La estrategia fue diseñada antes de que se desatara el conflicto y con un escenario mucho más previsible que ahora se ha modificado. Sin embargo, por el momento el gobierno avanza con el mismo plan. Pese al desarrollo de Vaca Muerta, la infraestructura necesaria para el transporte no está terminada y, por ende, aún el país depende de la compra de cargamentos de GNL para sostener la demanda del invierno.
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