Fue uno de los grandes referentes de la cultura del Nordeste argentino. Radio Chaco, Canal 9, Radio Nacional – donde fué su director -, Radio Libertad, Radio Espectáculo y Radio provincia, fueron medios donde prestigió a cada uno con su presencia y desarrollando a la vez una extensa trayectoria como conductor y locutor.
Su profesionalismo y calidez marcaron a generaciones de oyentes y televidentes, como también a compañeros trabajadores de la comunicación, siendo una de las voces que forman parte de la memoria de un pueblo. La de Alfredo Humberto Norniela fue una de ellas.
Nacido y criado en el Barrio Sur de Presidencia Roque Sáenz Peña, siendo adolescente vino a radicarse junto a su familia en la capital chaqueña, en la calle Juan de Dios Mena cerca de la Estación del Ferrocarril. Su padre era ferroviario y Alfredo siempre manifestó su pasión por el Ferro de Caballito de la Capital Federal.
Con su voz y su impronta en el oficio, ingresó a la vieja LT5 Radio Chaco donde en pocos años se adueñó de las tardes de la región con su inolvidable programa “A bombo y fuelle”, que lo catapultó como heredero natural de don Arturo Ramos enseñorado en el escenario de su querida Peña Nativa Martín Fierro.
Desde allí construyó su proyección regional y nacional conduciendo destacados festivales folclóricos hasta pisar el escenario Atahualpa Yupanqui en el majestuoso Cosquín de la mano de su amigo Julio Marbiz.
”Por sobre todas las cosas, fue la voz emblemática de Canal 9 de Resistencia, donde dejó una huella imborrable. Alfredo no solamente trabajaba en Canal 9, respiraba Canal 9. Era parte de su identidad”, lo evocó el colega Alejandro Rubiolo señalando su paso por el mediocapitalino. Allí, Alfredo Humberto Norniella produjo y condujo durante muchos años el programa dominguero “Chamamé’.
Este sábado, a sus 81 años, Alfredo ya transita hacia la inmortalidad de un hombre que se ganó el respeto y el aprecio de todos envuelto en imborrables momentos marcados por una personalidad emparentada con la leyenda que supo ganarse.
Adiós, querido amigo y compañero. No te lloramos, te sentimos más que nunca junto a todos nosotros.
