El jubilado Mellino y el trader Rodríguez Blanco aparecen vinculados a la sociedad Logística Latinoamericana; recibieron de Hayden Davis más de cinco millones de dólares digitales y fueron embargados como posibles “intermediarios financieros”
Entre el encuentro de Javier Milei con Hayden Davis y el lobista Mauricio Novelli en la Casa Rosada y el lanzamiento de la moneda digital $LIBRA transcurrieron apenas dos semanas.
En ese lapso, Orlando Mellino y Favio Camilo Rodríguez Blanco recibieron de parte de Davis alrededor de cinco millones de dólares digitales, según pudo reconstruir la Justicia a través de organismos especializados.
Por eso, Mellino, un jubilado domiciliado en el municipio de Tigre, y Rodríguez Blanco, un trader colombiano radicado desde hace años en el país y de relativo renombre en el universo cripto, son dos piezas centrales en el circuito de dinero activado por Davis, antes de que el Presidente hiciera público el contrato de $LIBRA en sus redes sociales.
Pero haber recibido de Davis una suma millonaria no es el único punto de contacto entre Mellino y Rodríguez Blanco. Además de estar representados por el mismo abogado en el expediente judicial, ambos guardan relación con una misma sociedad.
Se trata de Logística Latinoamericana JEG, dedicada al transporte de caudales, según los datos que figuran en la página del Banco Central.
Mellino, que recibió más de un millón de dólares 42 minutos después de que Milei posteara en redes una foto junto a Davis, figura como el accionista mayoritario de la sociedad.
En febrero de 2023, sus anteriores dueños, Eric Feldsztejn, Guido Alejandro Levin, Jonathan David Romano y Darío Gabriel Rozental, se desprendieron de todas sus acciones y le cedieron al jubilado el 90% de la sociedad.
Todos ellos, sin embargo, al igual que el jubilado Mellino, se encuentran autorizados a conducir la flota de vehículos de la sociedad, según la documentación que consta en la causa.
El vínculo de Rodríguez Blanco con la sociedad es indirecto. Se da a través de Tomas Groos, socio del colombiano en Rocket Solutions, una sociedad vinculada al trading.
Groos, al igual que el jubilado Mellino, Levin, Romano, Rozental y otra veintena de personas, también está habilitado para conducir los autos de Logística Latinoamericana.
Los nombres de Feldsztejn, Levin y Romano surgieron en los Pandora Papers, la investigación global que reveló la conformación de miles de sociedades y fideicomisos offshore. Los tres figuran como parte de Griffin Group Consulting, una sociedad con domicilio en el partido de Vicente López. La Nación la visitó a principios de febrero de este año. “No vamos a contestar preguntas”, se limitaron a responder.
Logística Latinoamericana, constituida originalmente por Feldsztejn el 22 de julio de 2016, hace diez años, figura con distintos domicilios. Según los registros públicos del Banco Central, se encuentra ubicada en el cuarto piso de la torre República, en pleno microcentro porteño, donde en los hechos funciona un estudio de abogados que no supo contestar a este medio si Logística Latinoamericana era o no su cliente. “Hay muchos abogados”, indicaron las personas consultadas del estudio.
Otro de sus domicilios, según documentos que recibió la Justicia, está ubicado sobre la calle Concepción Arenal, en el barrio de Palermo. Allí tampoco funcionaría la sociedad, de acuerdo a lo que personal del edificio le dijo a este medio.
El medio porteño se puso en contacto con un letrado que representó a Logística Latinoamericana años atrás en distintos pleitos judiciales. También con el entorno de Groos, el socio de Camilo Rodríguez Blanco, pero al momento no ha recibido respuestas a las consultas.
Tampoco obtuvo comentarios de Gonzalo Guerrero, el abogado de Mellino y Rodríguez Blanco en la causa.
Hasta ahora, la Justicia no determinó que Logística Latinoamericana JEG haya tenido un rol en el movimiento de los fondos, ni avanzó con medidas sobre la sociedad. La firma, sin embargo, se establece como un punto de contacto entre Mellino y Rodríguez Blanco: uno figura como accionista mayoritario y el otro está conectado de manera indirecta a través de Groos, su socio en Rocket Solutions.
Sí avanzó, en cambio, con medidas sobre Mellino y Rodríguez Blanco. A instancias del fiscal Eduardo Taiano y dos organismos especializados, el juez Marcelo Martínez de Giorgi ordenó contra ambos un embargo de 36 millones de pesos, luego de identificarlos como “intermediarios financieros” fundamentales entre el creador del activo, Davis, y los organizadores locales, Novelli y Terrones Godoy.
En esas dos semanas y en unos pocos días más después del lanzamiento fallido de $LIBRA, ambos recibieron en total US$5.780.546, dinero que, según la fiscalía, podría haber sido un “pago indirecto a funcionarios públicos”.
El trader
A diferencia del jubilado Mellino, Rodríguez Blanco gozaba de cierta popularidad en el ecosistema cripto local. En diversas redes sociales, se mostraba activo ofreciendo sus clases de trading y promocionando eventos del rubro.
“Siempre lo vi como un buen profesional”, dice en estricta reserva un exalumno suyo. “Nos enseñó a hacer trading de criptomonedas de manera responsable, evitando proyectos dudosos. Siempre nos incentivó a operar con monedas consolidadas”, añade la misma fuente, sorprendida de que su mentor haya quedado involucrado en el caso $LIBRA.
La actividad de Rodríguez Blanco en el país habría alcanzado también la conversión de monedas digitales a dinero físico, según se desprende de algunas conversaciones de Novelli, correspondientes a años anteriores a la explosión del caso $LIBRA, recuperadas de su teléfono mediante un peritaje.
En ellas, el lobista se refiere a Rodríguez Blanco como “Cami” o “Camilo” y lo identifica como “la persona con la que opera”.
En sus informes técnicos, la Secretaría para la Investigación Financiera y el Recupero de Activos Ilícitos (Sifrai) y la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes (Dgradb) distinguieron dos flujos de dinero que corren de Davis hacia el colombiano.
El primero es de once días antes del lanzamiento de $LIBRA. Rodríguez Blanco recibe de Davis cerca de cuatro millones de dólares digitales. Luego, el colombiano envía a Novelli y Terrones Godoy al menos 695.990 dólares.
Esa secuencia tuvo lugar en la noche del 3 de febrero, es decir, en la noche anterior al día en que Novelli visitó con bolsos y junto a su familia una caja de seguridad en un banco Galicia de Martínez.
La otra suma que Rodríguez Blanco recibió de Davis es menor, pero determinante para sostener la acusación de que el colombiano operó con “información privilegiada”.
A las 17:34 del 14 de febrero, es decir, una hora y media antes del tuit de Milei, Davis le giró a Rodríguez Blanco 150.000 dólares digitales, que el colombiano destinó a comprar la moneda digital que le permitiría operar en la red Solana donde correría la moneda $LIBRA. Es decir, con el dinero enviado por el estadounidense, Rodríguez Blanco preparó el terreno para la cosecha digital.
Luego, a las 19:01, en perfecta sincronía con el tuit de Milei -que estaba al teléfono con Novelli, según el peritaje- Rodríguez Blanco comenzó a adquirir masivamente el token $LIBRA, que luego vendería para obtener una ganancia neta de 180.000 dólares.
En total, fueron 74 las billeteras virtuales anónimas que compraron la moneda $LIBRA segundos antes del tuit de Milei, invirtiendo más de 13 millones de dólares. Por ahora, la Justicia solo pudo correr el velo sobre Rodríguez Blanco.
La Nación
