Daniel Melingo fue un artista único: Fue parte de Los Abuelos de la Nada y la banda de Charly García, además de fundador de Los Twist. Murió este martes a los 68 años.
Uno de sus hijos encontró su cuerpo en el departamento del cantor y clarinetista en Chacarita, donde estaba con cuidados paliativos por una enfermedad respiratoria. Y el vacío que deja en la música popular argentina va mucho más allá de las luces del éxito o los carteles de sold out que colgó en escenarios de todo el mundo.
El deceso fue confirmado por su manager, Olga Castreno, y Pelo Music: “Lamentablemente ha fallecido Melingo, un terrible pérdida de un músico increíble. Su brillante obra nos atravesó el Rock, el Tango y la música popular durante más de 4 décadas. Abrazamos a la familia”.
Porteño de ley, Melingo nació en Parque Patricios el 22 de octubre de 1957. La música lo atrapó desde muy chico: a los 9 años entró al Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo y luego pasó por el Conservatorio Municipal Manuel de Falla. A los 18 ingresó a la Cátedra de Musicología, Etnomusicología y Composición de la Universidad Católica para cursar armonía, composición e interpretación. Había arrancado con la guitarra clásica y luego intentado con el bandoneón, pero se quedó con el clarinete. Y ese fue el instrumento que llevó en su equipaje liviano cuando se fue a Brasil, donde llegó a ser parte de la banda de Milton Nascimento, figura central de la música popular brasileña.
De regreso en Buenos Aires, se sumó a Los Abuelos de la Nada, donde tocó saxofón, clarinete y guitarra junto a Miguel Abuelo, Andrés Calamaro, Cachorro López, Gustavo Bazterrica y Polo Corbella. De esa etapa es el álbum Vasos y Besos, que incluye “Chalamán”, descrita por sus propios compañeros como una “genialidad hecha reggae marca Melingo”. Junto a Víctor Kesselman y Viviana Tellas creó además el espectáculo Juicio Oral y Público al Dr. Moreau, presentado por Los Abuelos en diciembre de 1981.
Dejó la banda a fines de 1983 para dedicarse a Los Twist, que había fundado en 1982 con Pipo Cipolatti y que completaron Fabiana Cantilo e Hilda Lizarazu. Con sonidos de corte rockabilly y letras irreverentes, el grupo publicó tres álbumes —La dicha en movimiento (1983), Cachetazo al vicio (1984) y La máquina del tiempo (1985)— y dejó canciones que quedaron en la memoria de una generación: “Hulla hulla” y “Cleopatra (la reina del Twist)”.
En 1984, Charly García lo invitó a participar en la presentación de Yendo de la cama al living y luego lo incorporó a su banda junto a Fito Páez, Fabiana Cantilo, Pablo Guyot, Willy Iturri y Alfredo Toth. De ese período data el álbum Piano Bar, uno de los discos más celebrados del rock argentino.
En 1986 viajó a España, donde colaboró con Los Toreros Muertos y formó luego Lions in Love, con la que grabó Lions in love (1989) y Psicofonías (1992). De regreso en Buenos Aires en 1995, publicó su primer disco como solista, H2O, con predominancia de ritmos reggae y funk inspirado en la tira El Eternauta, producido por Cachorro López y con Calamaro y Cipolatti como invitados.
El giro definitivo llegó en 1997, cuando Melingo se volcó al tango y asumió la conducción del programa televisivo Mala Yunta en la señal de cable Sólo Tango, donde músicos de rock interpretaban tangos. Al año siguiente lanzó Tangos bajos (1998), disco con el que comenzó a recorrer escenarios de todo el mundo al frente de Los Ramones del Tango. Le siguieron Ufa (2001), Santa milonga (2004) y Maldito tango (2007), estos dos últimos producidos en Francia por el sello Mañana, de Gotan Project.
En su etapa tanguera musicalizó poemas de Enrique Cadícamo, Celedonio Flores, Dante A. Linyera, Julián Centeya, Carlos de la Púa y Luis Alposta, con quien formó dupla autoral desde 1998 y compuso más de cuarenta tangos.
Dueño de una voz difícil de emparentar con otros cantores, cantaba sus tangos como si hablara, infundiéndole a cada tema el ritmo de su propia respiración.
Su último proyecto discográfico, Tangos bajos (Rework), reunía versiones de sus canciones con casi cuarenta artistas —entre ellos Calamaro, Fito Páez, Pity Álvarez, Pablo Lescano y el músico italiano Vinicio Capossela—. Al presentarlo en Teleshow, Melingo reflexionó sobre su concepción de la obra y el tiempo: “Cuando la terminamos de grabar, la obra está inconclusa, se termina de anidar en el oído de cada uno que la escucha”. La presentación del álbum estaba prevista para el 21 de septiembre en el Teatro Coliseo de Buenos Aires.
Fuente: Página 12/ Infobae
