El director vocal y de puesta en escena, Nicolás Simón Ayala, presentó “Despertares. Una tragedia adolescente”, una adaptación de la obra “Despertar de primavera”. La propuesta reúne a 28 jóvenes en escena y aborda temas como la sexualidad, el abuso, la depresión, el suicidio, el aborto y la comunicación entre generaciones. La función será el jueves 2 de julio, a las 20.30, en el Teatro Vera.

Una historia escrita hace más de un siglo, pero que continúa interpelando a las nuevas generaciones, llegará al escenario del Teatro Vera con una adaptación realizada por Nicolás Simón Ayala y Loli González Fiorini. Se trata de “Despertares. Una tragedia adolescente”, una propuesta de teatro musical que reúne a 28 artistas en escena y que busca poner en debate temas que, según sus realizadores, todavía resultan difíciles de abordar en muchos ámbitos.

En diálogo con CIUDAD TV, Ayala explicó que la puesta parte de una adaptación de “Despertar de primavera”, obra escrita en 1890 por el dramaturgo alemán Frank Wedekind, que con el tiempo fue traducida a distintos idiomas y llevada a los escenarios de diferentes países.

“Es un guión adaptado con Loli González Fiorini, que es mi compañera, mi coequipier en esto, ella es la coreógrafa y también se encarga de ayudarme con la puesta en escena y la parte actoral. Los dos hacemos un poquito de todo, en realidad”, señaló.

Ayala recordó que la obra fue llevada a Broadway y posteriormente tuvo una versión argentina producida por Cris Morena en 2010 bajo el nombre “Despertar de Primavera”. A partir de esa experiencia, decidieron desarrollar una propuesta propia.

“Lo que nosotros hicimos con Loli fue hacer una adaptación del guión original, lo cambiamos bastante y también la puesta en escena porque la puesta original no tiene coreografías. Los actores de la puesta original no bailaban tanto”, explicó.

En ese sentido, destacó el trabajo realizado por su compañera en la construcción coreográfica del espectáculo. “Loli se encargó de hacer muy inteligentemente muchas coreografías para que los chicos puedan hacer un despliegue no solamente vocal sino también coreográfico”, indicó.

“La mayoría son todos chicos que empezaron el año pasado con nosotros en un taller de teatro musical que tenemos los sábados con Loli. Empezaron dos, que son justamente los dos protagonistas, y después se fueron sumando de a poco todo el resto e hicimos como una especie de escuela taller de montaje”, relató.

Durante ese proceso, explicó, los participantes recibieron formación integral en distintas disciplinas. “Les damos un poco de clases, hacemos todo lo que se hace antes de mover el cuerpo para coreografías, calentamiento, vocalizaciones, técnica y ejercicios de teatro porque la mayoría de los chicos no tenían experiencia haciendo teatro musical. Algunos venían de cantar, otros de hacer danza y algunos solamente de teatro, pero integrados no lo habían hecho”, comentó.

Más allá del aspecto artístico, Ayala remarcó que el eje de la obra es generar reflexión sobre problemáticas que atraviesan a adolescentes y jóvenes.

“Te vas a divertir mucho, por momentos vas a llorar un montón. Por momentos vas a entender de qué se trata esta cuestión de tener que romper con esta brecha generacional que impone una especie de no poder comunicar, no poder decir bien las cosas porque uno es muy adulto y el otro es muy menor. Cuando esas cosas pasan, se empieza a tener consecuencias graves muchas veces por la falta de comunicación intergeneracional”, sostuvo.

En esa línea, consideró que el mensaje principal apunta a promover el diálogo entre generaciones. “Después de ver la obra van a salir con una idea totalmente cambiada porque van a entender que no hace falta no poder hablar y no decir la verdad porque si no eso trae consecuencias”, afirmó.

El director explicó que las canciones cumplen un papel narrativo dentro de la historia y acompañan la evolución de los personajes. “Las letras de las canciones son pura y exclusivamente explicativas de lo que pasa en la historia”, indicó.

Como ejemplo, mencionó una de las escenas centrales, protagonizada por un adolescente que escribe un ensayo sobre el despertar sexual en una Alemania de fines del siglo XIX, donde mujeres y varones asistían a escuelas separadas. “Eso lleva a que los directivos del colegio y todos los compañeros empiecen a leerlo y también a despertarse a ciertas cosas que por ahí tenían muy guardadas porque los padres no hablaban de eso en esa época”, explicó.

“Es una canción de protesta, pero al mismo tiempo muestra la rebeldía y el decir basta, hasta acá llegamos. Ahora yo soy el que quiere aprender, yo soy el que empieza a sentir y ustedes lo tienen que entender”, señaló.

Ayala consideró que muchas de las situaciones planteadas en la obra siguen vigentes: “Es una obra que habla mucho de cosas que a todos nos pasaron cuando éramos jóvenes y creo que hasta el día de hoy siguen pasando y uno no las puede hablar. La mejor forma de canalizarlas es a través del teatro musical y de hacer esta obra”.

“Los chicos rápido se integran y empiezan a entender un poquitito que a través del arte, de forma muy educada y muy profesional, se puede mostrar algo que la sociedad por ahí todavía mucho no está lista para ver”, afirmó sobre los actores.

En cuanto al contendio, adelantó que la “gente se va a llevar un golpe bastante fuerte porque en la obra abarcamos la sexualidad, el abuso, problemas de salud mental con respecto al suicidio, la depresión, el aborto, el amor adolescente; un montón de temas que todavía hoy siguen siendo un tabú para la sociedad del nordeste, que todavía somos muy clásicos en cuanto a las conversaciones”.

Para el director, ese fue también uno de los motivos por los cuales muchos jóvenes decidieron sumarse al proyecto.

“Les interesó esta cuestión de, siendo adolescentes o jóvenes adultos, poder expresar todo lo que tienen guardado dentro de alguna forma, porque todavía no se puede hablar mucho con la gente adulta de ciertas cosas, a través de las canciones y las coreografías”, explicó.

La función de “Despertares. Una tragedia adolescente” se realizará el jueves 2 de julio, a las 20.30, en el Teatro Vera. Las entradas con distintas ubicaciones y valores continúan disponibles y se pueden adquirir a través del 3794157086.

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