El desarrollador urbanístico Rubén Sinat analizó el avance de las construcciones modulares y los sistemas industrializados, sostuvo que permiten reducir plazos y brindar mayor previsibilidad en los costos, y planteó que el acceso al crédito hipotecario será determinante para atender la demanda habitacional. También destacó el crecimiento del interés por viviendas más pequeñas, eficientes y con menor consumo energético.
El desarrollador urbanístico Rubén Sinat, representante de la firma RCI, aseguró que la construcción industrializada y modular avanza como una alternativa para responder a las nuevas demandas habitacionales, con obras de ejecución más rápida, mayor previsibilidad y sistemas que incorporan nuevas tecnologías. En los estudios de CIUDAD TV, señaló además que el acceso al crédito hipotecario será un factor determinante para ampliar el mercado de la vivienda en los próximos años.
Explicó que la empresa viene incorporando sistemas de construcción en seco mediante steel frame bajo normas IRAM. “Venimos apostando fuertemente a la tecnología, hemos incorporado todo lo que es el steel frame bajo normas IRAM con varias obras ya en tipo de viviendas y está dando muy buen resultado. Estamos capacitando personal y también estamos incorporando todo lo que es el desarrollo para galpones y naves industriales de grandes superficies”, indicó.
Según sostuvo, estos sistemas permiten reducir significativamente los tiempos de ejecución y ofrecer mayor previsibilidad. “Creemos que es un servicio que cada día la sociedad lo va a necesitar más. Acorta los tiempos, da plazo cierto de obra”, afirmó.
Comentó que actualmente desarrollan varios edificios con estas características, principalmente destinados a actividades industriales, y señaló que durante su participación en la exposición Batimat, realizada en Buenos Aires, pudieron conocer las perspectivas económicas vinculadas al sector.
En ese marco, indicó que uno de los principales temas abordados fue la posibilidad de una reactivación del crédito hipotecario. “El gran ausente en todo este desarrollo que venimos haciendo los empresarios es el crédito hipotecario. Ellos dicen y creen que es algo que va a aparecer próximamente. Creemos que va a ser más o menos a partir del año que viene, cuando la inflación tienda a bajar un poco más. Ese va a ser el motor”, expresó.
Ante ese escenario, aseguró que el sector privado busca prepararse para responder a una demanda que considera permanente. “Nos estamos preparando con tecnología para poder asistir a toda la demanda futura que pueda haber. Hay una demanda sostenida”, sostuvo.
También hizo referencia al estudio presentado durante ese encuentro sobre el déficit habitacional argentino. Explicó que el problema no se limita a la falta de viviendas, sino que incluye aquellas que requieren refacciones para ser habitables.
Respecto de la realidad local, señaló que existen obras privadas en distintos rubros, aunque consideró que el crecimiento del mercado depende de mecanismos de financiamiento de largo plazo debido al costo de las inversiones.
Mientras tanto, indicó que la empresa continúa ejecutando proyectos ya iniciados y desarrolla nuevos emprendimientos mediante planes de financiación propia de hasta 60 meses.
Viviendas más pequeñas y funcionales
Sinat afirmó que las construcciones modulares apuntan especialmente a quienes ya cuentan con un terreno pero postergan el inicio de una obra por la incertidumbre sobre los costos. “Hay mucha gente que pudo comprar su lote, pero hoy dice: ‘Tengo el lote, pero no me quiero alargar con una construcción porque nunca sé lo que voy a gastar’”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que las necesidades habitacionales cambiaron: “Hoy la gente ya aprendió que no necesita una superficie tan grande, sino que lo que necesita es el servicio. Que funcione bien el baño, que funcione bien la cocina, un espacio para descansar y disfrutar del terreno y de la vida al aire libre”, afirmó.
Explicó que ese segmento es el objetivo de las viviendas modulares que producen en el Parque Industrial de Tirol, con financiación directa. “La gente hoy lo que pretende es tener el servicio, no una cantidad de metros enormes, sino que los metros sean utilizables al 100%”, resumió.
Además, recomendó que los jóvenes comiencen con una vivienda básica y puedan ampliarla con el tiempo.
“Mi consejo siempre para la gente joven es arrancar por lo que podés. Son 20 metros cuadrados, tener tu baño, tu cocina y un ambiente único. Después le vas anexando otros ambientes, pero que sea propio”, expresó.
Producción industrializada y nuevas tecnologías
El desarrollador explicó que una de las principales ventajas de las viviendas modulares es que la mayor parte del proceso constructivo se realiza bajo techo. “Se puede programar muy bien la obra, no hay sorpresas. Después lo único que se hace es el traslado y el montaje”, explicó.
Agregó que esta modalidad permite establecer plazos definidos y reducir las diferencias habituales que suelen aparecer en la construcción tradicional.
“Acortan los plazos, dan plazos ciertos, valores reales sin sorpresa, que la construcción tradicional siempre tiene un más menos bastante grande”, indicó.
Comentó que este sistema ya tiene amplia utilización en el sur del país, donde las condiciones climáticas limitan el tiempo disponible para construir. “Hay muy poca mano de obra y esta es una solución. Se están llevando permanentemente módulos hacia el sur y se están montando fábricas enteras”, afirmó.
También destacó su utilización en el sector hotelero, donde las construcciones se fabrican completamente en taller y luego se trasladan al lugar de instalación.
Sinat sostuvo que la industrialización también modifica las condiciones laborales de los trabajadores de la construcción.
“Todos estos sistemas son muy buenos para el trabajador. La bolsa de 50 kilos de cemento desapareció. En la construcción en seco las placas son muy livianas y se trabajan por lo general entre dos personas”, explicó.
A su entender, esa modalidad mejora la productividad y permite extender la vida laboral de quienes trabajan en el sector.
Asimismo, observó que las nuevas generaciones priorizan otros aspectos al momento de elegir una vivienda. “Hoy la gente joven busca aislamiento térmico, busca que sea más eficiente el consumo energético y también el reciclaje de materiales”, señaló.
Añadió que actualmente existe una mayor aceptación de distintos sistemas constructivos, incluidos los realizados en madera.
El desarrollador sostuvo que muchas familias adquirieron terrenos en zonas como Colonia Benítez, Margarita Belén o el acceso a Tirol, pero aún no iniciaron la construcción por temor a los costos.
“Hay muchos terrenos vacíos porque la gente le da miedo alargarse con una obra”, afirmó.
Frente a ese escenario, planteó que las viviendas modulares permiten comenzar con una unidad inicial y aprovechar tecnologías disponibles como paneles solares, baterías de litio y sistemas energéticos autónomos.
También consideró que las ciudades deben continuar densificándose donde ya existen servicios, mientras que en áreas periféricas pueden incorporarse soluciones tecnológicas que faciliten la habitabilidad.
Construcción 3D y perspectivas
Consultado sobre la impresión 3D aplicada a la construcción, Sinat aseguró que se trata de una tecnología disponible cuyo desarrollo dependerá de la reducción de costos.
“Cuanto más se extienda, más económica va a ser”, sostuvo. Explicó que actualmente requiere maquinaria de gran porte y una inversión elevada, aunque consideró que su utilización crecerá progresivamente.
“Creo que falta poco. Ya están fabricando en Buenos Aires algunas obras de ese tipo”, indicó.
Finalmente, insistió en que la incorporación de nuevas tecnologías será parte de la respuesta al déficit habitacional argentino.
“Nuestro déficit ronda los cuatro millones de casas, más el déficit del estado de los inmuebles. Todo eso hay que ir cubriéndolo con las diferentes tecnologías, pero todo es cuestión de tiempo y de acceso económico”, afirmó.
Con esa perspectiva, sostuvo que el avance tecnológico seguirá ampliando las posibilidades para construir y habitar distintos territorios. “Cada día más la tecnología va avanzando. Al principio son productos caros y después se van haciendo más accesibles para todos”, concluyó.
