A más de un mes de la desaparición del joven Axel González en Fontana, la abogada defensora Macarena Barceló dialogó con CIUDAD TV y cuestionó duramente el rumbo de la investigación. Tras asegurar que las declaraciones de los testigos señalan de manera contundente a los efectivos policiales y desvinculan a sus defendidos, Antonio Íñiguez y Leonardo Silva, la letrada denunció demoras en los peritajes tecnológicos y trabas en el acceso a pruebas clave.

La abogada Macarena Barceló, a cargo de la defensa técnica de Antonio Íñiguez y Leonardo Silva, brindó detalles sobre el avance de las medidas probatorias y fue categórica al desligar a sus representados de cualquier tipo de incidente con el joven desaparecido hace más de 40 días.

“La realidad es que casi la mayoría de los testimoniales apuntan a personales policiales y cuando se le pregunta puntualmente con relación a nuestros clientes, los mismos dicen no, no hay ningún incidente, nunca. O sea, directamente apuntan a la policía y no a nuestros asistidos”, aseguró Barceló, en relación a los uniformados que prestaban servicio en la Comisaría Segunda de Fontana durante la noche del hecho.

A pesar de las sospechas que recaen sobre el personal de la fuerza de seguridad, la defensa advirtió que los efectivos apuntados por los testigos no se encuentran detenidos ni bajo medidas restrictivas severas, sino que simplemente fueron trasladados a otras dependencias. Barceló manifestó su profunda preocupación por las ventajas operativas que mantiene el personal policial implicado, sugiriendo que el paso del tiempo y el estatus de los agentes atentan contra la transparencia de la investigación. Para sostener la inocencia de Íñiguez y Silva, quienes continúan bajo arresto, la abogada subrayó con firmeza la falta de elementos probatorios en su contra: “Nosotros seguimos manteniendo que nuestros asistidos son los perejiles y que no tienen absolutamente nada que ver”. Asimismo, agregó que el vínculo entre el joven desaparecido y sus clientes era puramente casual, limitándose a un trato de vecinos de “hola, chau, el saludo y nada más”.

Por otro lado, la letrada hizo hincapié en las demoras y en los obstáculos que enfrenta la defensa para examinar el material tecnológico recolectado por la fiscalía. En la era de la hiperconectividad, la falta de rastros certeros sobre el paradero de Axel resulta alarmante para la comunidad y para los propios investigadores. Al respecto, Barceló reveló que existen entre 70 y 90 grabaciones de cámaras de seguridad a las cuales todavía no se les ha permitido acceder de manera formal para colaborar con la causa. Al ser consultada sobre las imágenes que supuestamente captaron al joven la noche de su desaparición, expresó que “algunas cámaras han tomado a Axel, pero eso no podemos confirmar porque no vimos esas filmaciones como tampoco vimos esas imágenes”. Sin embargo, la abogada aclaró que mantienen viva la esperanza de encontrarlo sano y salvo.

El análisis de los teléfonos celulares secuestrados tanto a civiles como a los agentes policiales es otra de las grandes apuestas para destrabar el expediente, aunque los resultados podrían demorar varios meses debido a la complejidad de los peritajes a cargo de la Gendarmería Nacional. Barceló detalló que el sistema utilizado por la fuerza federal consta de un proceso exhaustivo dividido en cuatro etapas, lo cual justifica la actual falta de informes definitivos sobre los dispositivos telefónicos. Frente a las especulaciones sobre posibles conflictos previos, la defensa reveló que varios testigos del entorno directo de Axel hicieron mención a roces anteriores entre el joven y la policía de Fontana: “Varios testigos han dicho que Axel ha tenido problemas con personal policial”, aseguró.

Finalmente, la situación procesal de la causa sumará un capítulo clave el próximo 13 de agosto, fecha en la que se reprogramó la audiencia destinada a tratar las nulidades planteadas por la defensa y el pedido de cese de la prisión preventiva para los imputados.

En paralelo al reclamo en los tribunales, los familiares de Íñiguez, Silva y el propio entorno de Axel González confluyeron recientemente en una masiva movilización social por las calles de Fontana para exigir que el joven aparezca con vida y se haga justicia. En este complejo escenario, Barceló adelantó que la defensa interpondrá un recurso de queja ante el Superior Tribunal de Justicia para revertir la vigencia de una medida de bozal mediático, buscando garantizar la visibilidad pública de las irregularidades detectadas en el proceso.

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