Frente a trascendidos vinculados a la desregulación y apertura de la Marina Mercante a buques extranjeros, la Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA), – proclamó a través de un comunicado b- ”su firme vocación de avanzar hacia una actualización logística que sea integral y transparente”.

El comunicado

“Desde FENA, consideramos primordial para el desarrollo de la actividad, el reducir costos logísticos, incrementar las flotas al servicio del transporte local, promover inversiones de largo plazo y desburocratizar de forma integral la cadena fluvial y marítima.

Sin embargo, ratificamos que una verdadera modernización debe construirse obligatoriamente tendiendo al desarrollo sustentable de la Nación sobre reglas transparentes, razonables, equitativas y previsibles para todos los operadores del sistema; sin estas condiciones se corre el riesgo de consolidar distorsiones estructurales irreversibles que afecten la estabilidad de toda la actividad.

Creemos que una modernización eficiente y competitiva debe alinearse con los estándares globales vigentes, orientándose a reducir la dependencia estratégica frente a los vaivenes económicos y geopolíticos externos. Asimismo, sostenemos que la apertura del cabotaje, por sí sola, no elimina los sobrecostos argentinos. Si no se corrigen de manera integral las asimetrías laborales, fiscales, portuarias, de estiba, registrales y burocráticas, el riesgo real es sustituir capacidad nacional por flota extranjera sin resolver el problema logístico de fondo.

En la actualidad, más del 80% de los países con litoral marítimo consideran a sus pabellones nacionales como un activo estratégico al servicio del cabotaje doméstico, asegurando de este modo la resiliencia de su estructura logística y defendiendo la estabilidad de su economía interna.

Más aún, frente a las crecientes tensiones del escenario geopolítico global, las principales potencias económicas y bloques económicos, tales como Estados Unidos y la Unión Europea, no consideran sus infraestructuras portuarias y redes de transporte como simples herramientas comerciales de libre mercado, sino que son definidos como activos esenciales para la seguridad económica y la autonomía estratégica.

Por este motivo, la prioridad de sus políticas públicas se concentra en la expansión de las flotas bajo pabellón nacional y en el fortalecimiento estratégico de la logística multimodal doméstica.

Sin embargo, un esquema de apertura que, de acuerdo a trascendidos sería impulsado por el Poder Ejecutivo, vulnera este estándar internacional al habilitar el tráfico de cabotaje a flotas extranjeras bajo banderas de conveniencia sin exigencias de reciprocidad. Esta medida expone al comercio, interior y exterior, a la incertidumbre operativa y de seguridad en nuestros ríos y mares.

Somete a la producción a la volatilidad de las tarifas internacionales y delega la logística de insumos críticos para el sostenimiento de la matriz energética nacional, en manos de intereses que son ajenos al desarrollo sustentable socioeconómico argentino.

Desde FENA defendemos el cabotaje nacional. Mantener, capitalizar y potenciar una flota con pabellón propio actúa como un resguardo y un motor indispensable para la economía interna, la inversión local y el desarrollo federal. Es importante destacar que, el flete de bandera nacional posee un fuerte efecto multiplicador, ya que los ingresos generados por esta actividad se reinvierten en el territorio de la República Argentina, sustentando de forma directa el empleo de más de 6.300 trabajadores fluviales y marítimos directos.

Asimismo, este flujo económico dinamiza una cadena de valor federal que impulsa la actividad de astilleros, talleres navales, proveedores de insumos, servicios de lanchas y prestaciones portuarias desde el norte hasta el sur del país, transformando el transporte por agua en un pilar del consumo interno y de la autonomía productiva frente a vaivenes externos.

Frente a esta realidad, la Marina Mercante Argentina no solicita privilegios ni esquemas proteccionistas, sino condiciones idénticas para competir. FENA ratifica su plena disposición para acompañar toda reforma regulatoria que tenga como objetivo reducir costos logísticos y promover inversiones de largo plazo.

Sin embargo, consideramos indispensable que cualquier modificación garantice de manera absoluta que las empresas argentinas que invierten, tributan y generan empleo genuino en el país accedan exactamente a las mismas condiciones y beneficios que eventualmente se pretendan otorgar a los operadores extranjeros”.

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