El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer este martes que la inflación de junio fue de 1,9 por ciento y encadenó un tercer mes a la baja tras 10 meses consecutivos sin ceder. De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 33,5 por ciento interanual.
También se actualizaron la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT).

La división con mayor alza mensual fue Recreación y Cultura, con 4,2 por ciento de aumento, escoltada por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 3,3 por ciento de incremento. En el otro extremo, los rubros con los menores incrementos fueron Comunicación con 0,9 y Prendas de vestir y calzado con 0,4 por ciento.

Si bien los datos y las proyecciones indican una desaceleración de los aumentos de precios, esto se da a fuerza de más ajuste y estancamiento de la actividad y los salarios.

Pobreza e indigencia

Además de la inflación, el INDEC dio a conocer los datos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) del sexto mes del año, que indican el umbral mínimo de la indigencia y la pobreza, respectivamente. Según el organismo, una familia de cuatro personas necesitó $$1.531.473 para no ser pobre en mayo de 2026: 2,2 por ciento más que el mes previo y 35,7 por ciento más que hace 12 meses.

¿Qué espera el mercado a futuro?

Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de junio, hecho en base a las respuestas de las consultoras y entidades internacionales más importantes, el mercado piensa que la inflación de julio va a ser del 1,9% y en agosto del 1,8%.

Si bien es cierto que vienen subiendo las previsiones, porque hasta hace poco la veían en 1% y en el medio hubo quita de subsidios, aumento de colectivos y de la nafta, es consistente la tendencia a que va a bajar, pero no mucho más.

Las proyecciones ven un posible estancamiento en el orden del 1,7% mensual y será importante ver qué ocurrirá en las próximas semanas con el tipo de cambio, ya que pasada la cosecha gruesa el Banco Central bajó el ritmo de compra de reservas ante la menor oferta. A pesar del ajuste y la baja actividad económica, un aumento del dólar recalentaría los precios.

Página 12

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