La ley lleva siendo debatida desde hace 14 años y Macron la impulsa desde 2022. Grupos religiosos, de personas con discapacidad y científicos cuestionan su aplicación.

Francia aprobará este miércoles el derecho a la muerte asistida, mejor conocida como eutanasia, bajo ciertas condiciones, una reforma que es defendida por el presidente Emmanuel Macron. Se espera que la Cámara baja del Parlamento vote a última hora del día y con su adopción, el país se suma a una limitada de lista de naciones que ya la tienen incorporada dentro de su sistema médico.

Además de Francia, la lista de países que autorizan la muerte asistida está compuesta por naciones como Bélgica, Países Bajos, Suiza, Canadá y Uruguay.

En el caso de Francia el derecho está reservado a los adultos que padezcan una enfermedad incurable, siempre que puedan expresar la necesidad de manera “libre e informada” y sufran físicamente. Este dolor debe ser resistente al tratamiento o, en opinión del paciente, insoportable, en los casos en que haya optado por no seguir el procedimiento médico o por interrumpirlo.

Francia vota para legalizar el derecho a la eutanasia

Un médico verificará que el paciente cumpla con estos requisitos, antes de que un comité evalúe los criterios. En última instancia, el doctor toma la decisión y el paciente puede retirar su consentimiento en cualquier momento.

El propio paciente se administrará la sustancia letal, salvo en el caso de quienes, por motivos físicos, no puedan hacerlo. La ley “se aprobará porque es equilibrada”, afirmó la diputada de centroderecha, y exministra de Salud, Agnes Firmin Le Bodo.

De todos modos la adopción no marcará el final de su camino legislativo y judicial, ya que el primer ministro Sebastien Lecornu solicitó al Consejo Constitucional de Francia, la máxima autoridad constitucional, que examine la legislación una vez aprobada.

Este órgano, cuyas decisiones son vinculantes, puede en casos extremos declarar inválida toda una legislación o expresar reservas sobre parte de la misma. El camino hacia la votación final fue “un maratón de obstáculos”, declaró a la AFP el ponente del texto, Olivier Falorni, un exdiputado convertido en alcalde.

La votación, describió, es “la culminación de una lucha” tras 14 años de batallas parlamentarias sobre este tema. La ley recibió la luz verde de la Asamblea Nacional pero fue rechazada por la cámara alta del Senado, por lo que el gobierno decidió dar la última palabra a la cámara baja como le permite la Constitución.

Quiénes se oponen a la eutanasia en Francia

Por otro lado, el diputado Christophe Bentz del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN) también estima que el texto es “muy peligroso” y conlleva el riesgo de “abusos”. Mientras, grupos y organizaciones religiosas que hacen campaña contra el aborto y la eutanasia protestarán este miércoles cerca de la Asamblea Nacional.

También se oponen a ella algunos organismos científicos e incluso colectivos de personas con discapacidad, que temen verse empujados a solicitar la eutanasia. Macron prometió una ley de muerte asistida cuando fue reelegido para un segundo mandato en 2022.

Se considera una de las reformas sociales más importantes desde que Francia permitió el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2012.

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