Invitado por el Ministerio de Educación, el grupo Rescatando Historia de Resistencia participó de la Bienal Internacional de Escultura con una muestra de motos restauradas y charlas para estudiantes de escuelas técnicas. Sus integrantes destacaron el valor de los oficios, la capacitación y el trabajo en equipo para recuperar vehículos históricos y transmitir conocimientos a las nuevas generaciones.

En diálogo con CIUDAD TV, Esteban Domínguez explicó que la propuesta buscó mostrar el trabajo que realizan desde hace años de manera colectiva. “Nos presentamos acá en la Bienal del Chaco, invitados por el Ministerio de Educación, presentando nuestro hobby, que son motos antiguas, que las restauramos nosotros”, señaló.

Como ejemplo, mencionó una Gilera modelo 1976 que conserva su mecánica original y un sidecar adaptado, íntegramente construido por integrantes del grupo. “Todo es fabricado por miembros del grupo”, destacó.

Domínguez contó que la agrupación está integrada por 15 personas, cada una con distintos conocimientos y oficios. “Tenemos un compañero que trabaja en cuero, está el señor Don Salto que es herrero, tenemos electricista, mecánico, siempre hay que estudiar porque las motos viejas no son como las actuales, tienen otra forma de trabajo”, afirmó.

Además de exhibir los vehículos, el grupo explicó a los estudiantes cómo se desarrollan las restauraciones en talleres particulares y domicilios de los propios integrantes. “Todo es mano de obra del grupo”, remarcó.

Las motos restauradas también participan de encuentros y recorridos en distintas provincias. Según explicó Domínguez, los vehículos pueden recorrer entre 100 y 200 kilómetros en cada presentación, aunque los traslados largos se realizan en tráiler para preservar su estado.

Por su parte, Walter Salto mostró una de las piezas que llevó a la Bienal: una Bonus original a la que le incorporó un sidecar articulado construido por él mismo. “Le fabriqué un sidecar que es articulado y tiene algunos chiches. Tiene música, se hace cama, tiene capota. Todo fabricado por mí”, comentó.

Salto sostuvo que la muestra busca demostrar que, con conocimientos técnicos y creatividad, es posible desarrollar distintos proyectos. “Es una forma de enseñar a la gente que se puede con un poquito de ingenio y conocimiento desarrollar este tipo de actividades”, expresó.

En ese sentido, remarcó el mensaje dirigido a los estudiantes: “La idea es incentivarlos para ver si se los puede introducir en algún oficio, para que ellos no queden en la calle o no dejen de estudiar, porque hay que estudiar para hacer todas estas cosas”.

También señaló que el aprendizaje de mecánica, electricidad, pintura y otros oficios puede convertirse en una herramienta para el futuro laboral. “Es una forma de ayudar a los chicos a salir de la calle también”, agregó.

Domínguez indicó además que el espacio sirvió para transmitir conceptos de seguridad vial. “No solamente es andar en moto, sino también usar el casco como corresponde, tener luces, todo lo que corresponde a la seguridad de las motos”, señaló.

Según explicó, uno de los mayores atractivos para los jóvenes son los sidecares, que despiertan curiosidad y permiten iniciar el diálogo sobre el proceso de restauración. “Tenemos motores para mostrarles cómo encontramos las motos, cómo las fabricamos, cómo uno se va dando maña”, comentó.

A su turno, Rubén Lentati destacó que la propuesta también genera interés entre los adultos, quienes encuentran en los vehículos recuerdos de su infancia y de sus familias. “La gente grande también viene y se acuerda porque son motos antiguas que recuerdan a su niñez o a su abuelo, a sus padres que tenían una”, explicó.

Lentati contó además que muchas personas colaboran con el grupo donando motos abandonadas, repuestos o piezas para que puedan ser recuperadas. “Como saben que le vamos a dar una nueva vida, nos regalan o colaboran con el grupo dejándonos piezas o partes de motos para traerlas de vuelta a la vida”, relató.

Domínguez destacó que el emblema del grupo está inspirado en un antiguo camión restaurado por sus integrantes, presentado en la edición anterior de la Bienal. “Ese camión fue uno de los primeros que desembarcó acá en Resistencia y trabajó toda su vida en Fontana. Lo restauramos y apareció un sobrino que dijo que ese camión era del tío”, contó y recordó que la historia completa puede verse en las redes sociales de Rescatando Historia Resistencia.

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