A través de una ordenanza municipal, el parterre de la avenida Wilde, frente al Colegio Nuestra Señora de Itatí, lleva desde el viernes el nombre de la militante chaqueña desaparecida durante la última dictadura cívico-militar. Familiares, organismos de derechos humanos y autoridades participaron del acto.
El parterre ubicado sobre la avenida Wilde, frente al Colegio Nuestra Señora de Itatí de Resistencia, fue nombrado oficialmente “Marcela Esther Molfino” en un acto realizado el viernes, en homenaje a la militante chaqueña desaparecida por el terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar.
La ceremonia reunió a familiares, amistades, excompañeros de militancia, organismos de derechos humanos, autoridades de la Comisión Provincial por la Memoria del Chaco, representantes del Municipio y vecinos, quienes participaron del descubrimiento de la placa conmemorativa.
El lugar elegido tiene un profundo valor simbólico. Allí funcionó la institución educativa donde Marcela Molfino cursó sus estudios y comenzó a construir el compromiso social y político que marcaría su vida.
La iniciativa fue impulsada por sus familiares y promovida por el concejal Guillermo Monzón. La imposición del nombre se concretó mediante la Ordenanza N.º 15.707, en cumplimiento de la Resolución Municipal N.º 2143/2022.
Durante el acto tomaron la palabra dos de los hijos de Marcela, Mauricio y Guillermo, quienes recordaron la militancia de su madre y de toda una generación comprometida con la transformación social. También resaltaron la vigencia de aquellos ideales y la importancia de preservar la memoria histórica mediante acciones concretas como la señalización de espacios públicos.
Desde la Comisión Provincial por la Memoria del Chaco destacaron que la denominación de un espacio público con el nombre de Marcela Esther Molfino constituye “un reconocimiento a su historia” y, al mismo tiempo, una forma de reafirmar que “la memoria también está en las calles, los lugares cotidianos y los espacios compartidos”.
El organismo sostuvo además que mantener viva la historia de las víctimas del terrorismo de Estado resulta fundamental frente a los intentos de negar o relativizar lo ocurrido durante la dictadura, y remarcó la necesidad de continuar promoviendo políticas de Memoria, Verdad y Justicia para preservar las historias de vida y de lucha de quienes fueron perseguidos y desaparecidos.
