El secretario general del Sindicato de Peones de Taxis, Gabriel Ughelli, cuestionó el avance de Uber y Didi en Chaco y advirtió que los trabajadores tradicionales deben afrontar controles, seguros y habilitaciones que, según sostuvo, no se exigen a los vehículos que operan mediante plataformas. “No estamos en contra de que se legalicen, pero sí que se legalicen con los mismos términos y condiciones que nosotros tenemos”, afirmó.
El avance de las aplicaciones de transporte de pasajeros modificó de manera significativa el escenario para los taxistas y remiseros en el Área Metropolitana del Gran Resistencia. Según Gabriel Ughelli, secretario general del Sindicato de Peones de Taxis del Chaco, entre el 80% y el 95% de los vehículos habilitados como taxi o remis ya trabajan también con plataformas como Uber y Didi, debido a la caída de la cantidad de pasajeros que utilizan el servicio tradicional.
En declaraciones a CIUDAD TV, Ughelli cuestionó especialmente el esquema tarifario de las aplicaciones y sostuvo que las plataformas utilizan valores que calificó como “predatorios”, al ubicarse por debajo de los costos reales que implica mantener un vehículo destinado al transporte de pasajeros.
Como ejemplo, mencionó un viaje entre Resistencia y Barranqueras que puede tener un valor de entre 2.000 y 3.000 pesos. Sobre ese monto, explicó, las aplicaciones retienen actualmente comisiones que pueden llegar al 50 o 55%. “La persona que te lleva desde el punto A de Resistencia al punto B en Barranquera, cobra por viaje 1500 pesos en mano”, señaló.
A ese ingreso, agregó, deben descontarse los costos de combustible y mantenimiento. “No te olvides que vos para ir y volver tenés prácticamente litro, litro y medio, dos litros de combustible, o sea, estás trabajando a pérdida”, sostuvo.
Para Ughelli, el problema central es que las aplicaciones no cuentan con una tarifa que contemple los costos reales del servicio. “No tienen una tarifa fija, real, con que coincida, o que se conlleve con lo que es la realidad en cuanto a gastos de un vehículo, mantenimiento, gastos de chofer, y demás”, afirmó.
El dirigente sostuvo además que el fenómeno no es exclusivo de Chaco y lo ubicó como parte de una crisis que atraviesa al sector a nivel mundial. En ese marco, cuestionó la salida de recursos económicos a través de las plataformas y aseguró que el volumen de vehículos que trabajan mediante aplicaciones creció considerablemente en los últimos años.
Los costos y controles que afrontan los taxis
Otro de los puntos planteados por Ughelli fue la diferencia entre los requisitos que deben cumplir los taxis y remises habilitados y las condiciones en las que, según denunció, funcionan los vehículos vinculados a las aplicaciones.
Explicó que los trabajadores deben contar con carnet profesional, certificado de reincidencia, estudios y una tarjeta de chofer, además de cumplir con los requisitos correspondientes para la habilitación del vehículo.
También señaló que los taxis deben atravesar revisiones técnicas periódicas y afrontar distintos seguros. “Todos los meses tenés tres seguros que las aplicaciones no lo tienen ni engañan a la sociedad”, sostuvo, y mencionó el seguro del chofer, el del vehículo y el correspondiente a pasajeros transportados.
En ese sentido, afirmó que los pasajeros que utilizan vehículos de aplicaciones no contarían con la misma cobertura que quienes viajan en unidades habilitadas. “El que te diga o que le diga a la sociedad de que cuando viajan en un vehículo de aplicación viaja con una cobertura de seguro es mentira”, aseguró.
Ughelli también cuestionó la tarifa plana que tienen los taxis durante todo el día frente al esquema dinámico de las aplicaciones. Señaló que un viaje que habitualmente cuesta unos 3.000 pesos puede llegar a valer 25.000 cuando aumenta la demanda.
“Nosotros tenemos una tarifa plana todo el día. Ni siquiera como en otras provincias del país hay una regulación de tarifa nocturna y tarifa diurna”, explicó.
“Nosotros no tenemos un sueldo a fin de mes”
El dirigente también puso el foco en la situación económica de los trabajadores del sector. A diferencia de quienes cuentan con un salario mensual, sostuvo, taxistas y remiseros dependen de los ingresos generados diariamente.
“Nosotros no tenemos un sueldo a fin de mes. Nosotros hacemos nuestro sueldo día a día”, expresó. Y agregó: “No hay sábado ni domingo. Nosotros vivimos el día a día”.
Ughelli remarcó además que buena parte de los trabajadores del sector tiene entre 40 y 50 años y que, frente a la pérdida de ingresos, encuentran dificultades para reconvertirse laboralmente.
En paralelo, denunció la presencia de vehículos provenientes de Corrientes que ingresan a Resistencia para trabajar mediante aplicaciones. Según afirmó, serían alrededor de 190 vehículos que llegan diariamente desde esa provincia, donde —de acuerdo con su planteo— deben cumplir con otras regulaciones.
El proyecto para regular las aplicaciones
Ughelli recordó que el año pasado se realizó una audiencia pública para abordar la regulación de las aplicaciones de transporte. Según relató, los trabajadores reclamaron participar de una mesa de diálogo antes de avanzar con cualquier normativa.
El dirigente cuestionó el anteproyecto que había sido presentado y sostuvo que incluía disposiciones que perjudicaban a los taxistas, entre ellas la eliminación de las paradas de taxis y la posibilidad de que cualquier persona pudiera prestar el servicio con su vehículo. “¿Por qué nos van a poner reglas sin consultarnos a nosotros?”, planteó.
Según su relato, durante diciembre hubo nuevos intentos de avanzar con el proyecto en el Concejo Municipal, pero las gestiones realizadas por el sector junto con algunos concejales permitieron frenar su tratamiento.
Para los taxistas, la discusión no pasa por impedir el funcionamiento de las aplicaciones, sino por establecer reglas comunes. “Nosotros qué pedíamos: condiciones igualitarias. Que los mismos requisitos que le piden al taxi o al remis, se le exijan a los autos de aplicación”, resumió.
En esa línea, reclamó que los vehículos estén identificados, cumplan con los requisitos de seguridad y habilitación y que exista una estructura tarifaria que permita cubrir los costos del servicio.
“Nosotros no estamos en contra de que se legalicen, pero sí que se legalicen con los mismos términos y las condiciones que nosotros tenemos”, insistió.
Finalmente, Ughelli atribuyó el crecimiento de las aplicaciones también a una falta de controles por parte del Estado y sostuvo que el sector tradicional quedó en una situación de desigualdad frente a las nuevas plataformas.
“Hoy tenemos vehículos de aplicación trabajando, y no es porque hayan entrado y entrado. Es una complicidad de parte del municipio”, afirmó, al cuestionar la ausencia de controles que, según señaló, anteriormente sí recaían sobre taxis y remises.
