Al cabo de la intervención del presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, Agustín Coto, que ofició como miembro informante, tomó la palabra el presidente del bloque Justicialista, José Mayans, quien hizo una moción para que el proyecto volviera a comisión, dada la cantidad de modificaciones que se habían registrado en el transcurso del tiempo que medió entre la firma del dictamen y este jueves.

La moción fue rechazada por 38 votos a 31, con los votos de La Libertad Avanza, los radicales, el Pro, la neuquina Julieta Corroza, Camau Espínola, los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut y la chubutense Edith Terenzi.

Votaron en contra los miembros del interbloque Popular, Convicción Federal, Beatriz Ávila, los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, la salteña Flavia Royón y la cordobesa Alejandra Vigo.

Los argumentos de Mayans

En su alocución, el formoseño arrancó quejándose nuevamente por la composición de las comisiones, señalando otra vez que su espacio había sido perjudicada en ese sentido. “Tener una mayoría circunstancial no da derecho a violar las reglas”, dijo, adjudicándole por ello “vicios de nulidad a cualquier despacho”.

“Estamos con una composición irregular en el Palacio de las Leyes”, se quejó, para referirse a continuación al dictamen puesto a consideración. “Se recibió a las 12.45 el supuesto despacho; me enteré de casualidad -se quejó-. No se puede trabajar así, porque estamos hablando de leyes que son fundamentales para los ciudadanos. Una cosa es que un proyecto de ley diga ‘se puede’, y otra que diga ‘no se puede’, porque esa palabra cambia todo el valor de la ley”.

Mayans reprochó a La Libertad Avanza haber tomado por costumbre mandar leyes al Congreso, “reunir a la comisión a las apuradas”, citar al funcionario o los funcionarios, dictaminar cuando no concluyó la discusión y después avanzar con modificaciones “de acuerdo con cómo van con los bloques”. Así las cosas, afirmó que “hoy llegaron sin saber si había un despacho definitivo. En temas que son fundamentales y afectan la vida de millones, no se puede tratar un proyecto de ley con semejante grado de irresponsabilidad”.

“Nunca pasó esto acá”, enfatizó, solicitando a continuación formalmente la vuelta del despacho a comisión, para ser tratada allí nuevamente para que “el pueblo argentino tenga la oportunidad de saber qué está variando en la ley y cuáles son los interese que se están defendiendo. Este es un tema en el que se miente a los argentinos: la inviolabilidad de la propiedad privada está garantizada por el artículo 17, y este proyecto está hecho para grupos y elites, y perjudica a los argentinos, así que no vengan con eufemismos. Por eso está llena esa plaza”.

Share.