Otra publicación indica nuevas agresiones. Javier Milei compartió la publicación de un ultraderechista de Estados Unidos que tildó al presidente brasileño de “puerco” y lo acusó de estar vinculado con procesos dictatoriales.
Este se suma a la lista de ataques mediáticos que Milei le dedicó a Lula en las últimas semanas, lo que por ahora desembocó en la retirada por tiempo indefinido del embajador brasileño de Buenos Aires, Julio Bitelli. Ahora, el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, llegó a Buenos Aires para reunirse con el canciller Pablo Quirno y analizar las consecuencias y los pasos a seguir.
Milei retuiteó la provocación de un integrante del Partido Republicano, Carlos Antonio Giménez, quien mostró un video de Lula y escribió que “los brasileños se merecen mucho más que este puerco”. El mensaje demuestra una vez más que la política exterior de Argentina pende de la ideología personal del presidente libertario.
En el video en cuestión, Lula señala al actual secretario de Estados Unidos, Marco Rubio, por ser un “anti-latinoamericano o un latinoamericano frustrado” a quien no le gusta Brasil ni América Latina y apoya al partido bolsonarista. El presidente brasileño señaló que Rubio es descendiente de cubanos pero vive en Miami, y “odia Cuba, odia Colombia y odia Brasil”.
Parecido es el caso del autor del tuit. Giménez nació en 1954 en La Habana, Cuba, y en 1960 emigró con su familia al barrio de Miami llamado Pequeña Habana. El legislador dictaminó que el “odio y el desprecio con el que se expresa el delincuente Lula da Silva proviene directamente de sus jefes en la dictadura castrocomunista”. Esto fue compartido por Milei, quien desde el 25 de julio realiza una serie de insultos públicos hacia el mandatario vecino.
La escalada del conflicto inició el mes pasado cuando Milei viajó a São Paulo y, en un acto con el candidato presidencial Flávio Bolsonaro, tomó la palabra para arremeter contra el actual presidente del territorio. Definió a Lula con términos como “ladrón, corrupto, presidiario, chorro”, y días después justificó el uso de la palabra “presidiario” porque supuestamente Lula “quedó libre por un error administrativo”.
Mientras tanto, el expresidente del Partido Liberal, Jair Bolsonaro, cumple prisión domiciliaria por encabezar un intento de golpe de Estado contra Lula, por lo que quien se presentará en las próximas elecciones será su hijo Flávio.
En el acto junto a Bolsonario hijo, Milei determinó que el kirchnerismo es la “versión argentina del presidiario”, y comparó lo que él llama “el riesgo kuka” con lo que en Brasil sería “el riesgo Lula”. Además, exclamó que “la basura calva” no le permitió visitar a su “amigo injustamente encarcelado”. Antes de lograr pronunciar “basura calva”, dijo “basura calma”.
La fecha no es casualidad. En octubre de este año Brasil realizará sus elecciones presidenciales y los dichos de Milei buscan inclinar la balanza para que gane el partido bolsonarista, pese que Lula lleva la delantera. Días después del acto, en una entrevista televisiva Milei negó que sus ataques puedan compararse a la campaña post-mundial de fútbol que acusó a los argentinos de racistas. “Yo no ataqué a los brasileños. Yo fui en defensa de los brasileños de bien”, se justificó.
Página 12
